Este domingo se dieron a conocer los resultados de la más reciente medición de la encuesta Plaza Pública de Cadem, cuya edición número 693 arroja datos significativos sobre la percepción ciudadana respecto a la política exterior y la gestión gubernamental en Chile. Los resultados revelan un escenario complejo para la administración actual, marcando una tendencia negativa tanto en la aceptación de acuerdos internacionales estratégicos como en la popularidad del jefe de Estado.
Uno de los puntos centrales del sondeo es la postura de los encuestados frente a la decisión del Gobierno de incorporar a Chile en el denominado "Escudo de las Américas". Según los datos entregados por Cadem, el 48% de las personas consultadas manifestó estar en desacuerdo con que el país se haya unido a esta iniciativa multilateral. Esta cifra refleja una resistencia considerable hacia la implementación de este marco de cooperación.
Más allá del desacuerdo general, la encuesta profundiza en las razones o percepciones detrás de esta postura. Un dato relevante es que el 52% de los encuestados cree que la incorporación de Chile al Escudo de las Américas implicaría una subordinación a los Estados Unidos. Este porcentaje sugiere que una mayoría de la muestra percibe que la alianza podría comprometer la autonomía nacional o colocar al país en una posición de dependencia respecto a la potencia norteamericana.
No obstante, el sondeo revela una contradicción interesante en la opinión pública. Si bien existe un rechazo o escepticismo hacia la decisión política de sumarse al Escudo de las Américas como entidad, la ciudadanía valora positivamente las herramientas y tareas colaborativas que dicha iniciativa permite ejecutar para combatir el crimen organizado.
En términos de acciones concretas, el apoyo es mayoritario y contundente. El 86% de los encuestados ve con buenos ojos la colaboración con los países miembros del Escudo para restringir el ingreso al territorio nacional de integrantes de organizaciones criminales. Asimismo, el 81% de los participantes considera correcto y favorable el congelamiento de los bienes y activos pertenecientes a dichas organizaciones delictivas.
La seguridad y la capacitación profesional también cuentan con un respaldo amplio. El 79% de los encuestados valora positivamente la capacitación de los policías chilenos para combatir el crimen organizado, mientras que el 77% apoya la idea de coordinar acciones conjuntas contra organizaciones criminales de carácter transnacional. Finalmente, el 70% de los consultados valora la idea de intercambiar información de inteligencia con el fin de combatir el crimen organizado. Estos números indican que, aunque la estructura política del acuerdo sea cuestionada, los objetivos operativos de seguridad son ampliamente aceptados por la población.
Paralelamente a estos resultados sobre seguridad y política exterior, la encuesta Plaza Pública de Cadem registró un descenso significativo en la aprobación del presidente José Antonio Kast. La valoración positiva hacia el mandatario cayó al 35%, cifra que representa la aprobación más baja registrada desde que inició su mandato. En contraparte, la desaprobación mensual del presidente se situó en un 60%.
El análisis demográfico y político de esta caída muestra que el retroceso en la popularidad afecta incluso a los sectores que tradicionalmente han sido el soporte del Gobierno. Entre las personas que se identifican con la derecha, la aprobación del mandatario sufrió una caída de siete puntos, situándose ahora en un 72%.
De igual manera, se observa un descenso en el segmento de la población adulta mayor. Entre los encuestados mayores de 55 años, la aprobación de José Antonio Kast bajó seis puntos, alcanzando un 48%. Estos datos sugieren que el descontento o la pérdida de apoyo se está extendiendo hacia sectores clave de su base electoral y demográfica.




