El continente americano enfrenta una serie de eventos climáticos extremos que se despliegan simultáneamente desde Norteamérica hasta el Cono Sur. La combinación de ciclones tropicales, tormentas inusuales y la consolidación del fenómeno El Niño ha generado un escenario de emergencia en diversos países, provocando pérdidas humanas, daños materiales y la implementación de medidas desesperadas para combatir la sequía.
En México, la situación es crítica debido a la actividad ciclónica en el Pacífico. La depresión tropical Dieciocho-E se ha intensificado y ahora es la tormenta tropical Rachel. Este sistema impactará las costas de Guerrero y Oaxaca, donde se prevén lluvias intensas de entre 75 y 150 milímetros, vientos de 30 a 50 kilómetros por hora con rachas de hasta 70, y un oleaje de dos a tres metros. Las autoridades meteorológicas anticipan que Rachel alcance la fuerza de huracán el próximo martes.
De forma paralela, el huracán Polo, ya categorizado como nivel 3, avanza hacia la península de Baja California Sur. Con vientos sostenidos de 195 kilómetros por hora y rachas que alcanzan los 240, Polo se ubica a 460 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas. El impacto de este ciclón ya ha dejado víctimas en el estado de Jalisco; en la comunidad de La Cuesta, municipio de Talpa de Allende, dos menores de tres y 12 años murieron tras una creciente súbita que arrastró la vivienda de su familia. Actualmente, tres personas permanecen desaparecidas en dicha zona.
Hacia el sur, Ecuador reporta graves inundaciones. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que seis ríos en provincias costeras, incluyendo una zona fronteriza con Colombia, se han desbordado. Las fuertes lluvias han provocado deslizamientos de tierra, hundimientos e inundaciones en Esmeraldas, Manabí, Guayas y El Oro. Asimismo, se han registrado precipitaciones intensas en la zona andina de Pichincha, donde se encuentra la capital, Quito.
En Centroamérica, Honduras implementa una estrategia tecnológica para enfrentar la severa sequía provocada por El Niño. El Gobierno ha iniciado la estimulación de nubes mediante el uso de yoduro de plata en las regiones centro y sur del país. Esta medida busca mitigar la pérdida total de cosechas de granos básicos y reducir el fuerte racionamiento de agua en Tegucigalpa. Además, se planea extender la estimulación al norte para incrementar el caudal de la central hidroeléctrica Francisco Morazán, cuya generación de energía se ha visto reducida por los bajos niveles de agua.
En Argentina, el fenómeno El Niño ha tenido un impacto notable en la Patagonia. Un "río atmosférico", franja de vapor de agua proveniente del Pacífico recalentado, descargó lluvias que superaron los registros históricos en Neuquén y Río Negro. En Moquehue, las precipitaciones se aproximaron a los 200 milímetros, provocando el desborde del río Quillahue y la entrada de agua en viviendas. En San Carlos de Bariloche, el aeropuerto registró 55,4 milímetros, cifra superior a las marcas históricas de todo el mes. El aumento del nivel de congelamiento permitió que las precipitaciones fueran lluvia incluso en zonas altas, acelerando el derretimiento de la nieve.
En el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla para el domingo 27 de septiembre, advirtiendo sobre tormentas con ráfagas intensas, granizo y acumulados de entre 20 y 50 milímetros. Al respecto, el meteorólogo Esteban Zuccaro sugirió evitar interpretaciones alarmistas sobre el "Súper Niño", aunque advirtió que es preferible temer a las lluvias que a las temperaturas, señalando que la combinación de lluvias en Argentina y el sur de Brasil podría derivar en desbordamientos de ríos.
En el hemisferio norte, Estados Unidos sufrió el impacto de una tormenta inusual en el noreste. En Brooklyn, un hombre de 56 años falleció golpeado por un árbol derribado por el viento. El temporal provocó cortes eléctricos en más de 60,000 hogares y comercios entre Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Rhode Island y Pensilvania. Se espera que Long Island registre hasta 150 milímetros de lluvia y olas superiores a los seis metros.
Finalmente, en el Pacífico, el huracán Nolo rozó las islas de Hawái con vientos máximos de 165 kilómetros por hora. Situado a 570 kilómetros al sur de Honolulu, se prevé que Nolo se convierta en un huracán mayor mientras avanza hacia el oeste. Todo este panorama global coincide con la confirmación de la Organización Meteorológica Mundial sobre la consolidación de El Niño, evento que se mantendrá con una probabilidad del 100% desde septiembre de 2026 hasta febrero de 2027, alcanzando su máxima intensidad hacia finales de año.






