El Gobierno de España ha acelerado los plazos administrativos para asegurar la recepción de la totalidad de las subvenciones pendientes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Según se ha informado, el Ejecutivo deberá solicitar el séptimo y último pago antes de que finalice el mes de septiembre, cumpliendo así con el calendario establecido por Bruselas para el cierre de los desembolsos del programa 'Next Generation EU'.
Esta confirmación fue realizada por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien señaló a principios de septiembre que la solicitud de desembolso, cifrada en aproximadamente 26.000 millones de euros, se tramitaría a finales de mes. El plazo límite otorgado por las instituciones europeas para que los Estados miembros soliciten oficialmente los últimos fondos asignados expira el próximo 30 de septiembre.
Hasta la fecha, España ha logrado percibir un total de 78.000 millones de euros distribuidos en seis desembolsos previos. Esta cifra representa el 76,5% de los 102.000 millones que el país tiene asignados en total, resultado del cumplimiento de 338 hitos y objetivos técnicos exigidos por la Unión Europea.
El último tramo pendiente, que constituye el séptimo desembolso, requerirá la evaluación de 148 hitos y objetivos adicionales. Para acceder a estos fondos, el Gobierno debe justificar el cumplimiento de dichas metas, lo que permitiría la recepción de 21.462 millones de euros en concepto de transferencias directas y 4.400 millones de euros a través de préstamos.
En cuanto al calendario institucional, está previsto que el ministro Carlos Cuerpo comparezca el jueves 1 de octubre ante la Comisión Mixta para la Unión Europea en el Congreso de los Diputados. El objetivo de esta comparecencia será informar detalladamente sobre los progresos y los avances alcanzados en la implementación del Plan de Recuperación.
Es importante precisar que, oficialmente, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España finalizó el pasado 31 de agosto. Según el calendario europeo, esa era la fecha límite para que los hitos y objetivos contemplados estuvieran ejecutados. No obstante, la normativa permite a los Estados solicitar los desembolsos correspondientes hasta el 30 de septiembre, con la previsión de que el pago efectivo se realice antes de que concluya el presente año. Con la aprobación de este último tramo, España habrá recibido más de 100.000 millones de euros del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia antes de 2026.
Este plan surgió como una respuesta ambiciosa ante el desplome económico provocado por la pandemia de Covid-19, que irrumpió en marzo de 2020. La economía española se vio especialmente afectada debido al peso de sectores como el turismo, muy sensibles a las caídas de movilidad y demanda. El impacto fue severo, con una caída del Producto Interior Bruto (PIB) que superó el 10% durante el año 2020, lo que obligó a adoptar políticas económicas distintas a las de crisis anteriores.
En julio de 2020, el Consejo Europeo creó el instrumento 'Next Generation EU', dotado inicialmente con 750.000 millones de euros. Este Mecanismo de Recuperación y Resiliencia combinó transferencias y préstamos para ayudar a los Estados miembros en su recuperación y modernización, enfocándose especialmente en la digitalización y la transición ecológica.
Para España, la asignación inicial se fijó en 160.000 millones de euros para el periodo 2021-2026, repartidos equitativamente entre transferencias directas (80.000 millones) y préstamos (80.000 millones). Sin embargo, el Gobierno redujo el montante final de créditos solicitados a unos 21.500 millones de euros, que representa un 25% de los créditos iniciales. Esta decisión se tomó debido a que España puede financiarse en los mercados financieros a costes inferiores a los de los préstamos ofrecidos por la Unión Europea.
Respecto al impacto económico, las estimaciones iniciales preveían un aumento del PIB superior al 2% durante los cuatro o cinco años de vigencia del plan. No obstante, se estima que para el año 2030, el impulso acumulado podría alcanzar hasta tres puntos adicionales del PIB. Según los datos de la plataforma pública 'Elisa' actualizados al 31 de julio, se han convocado más de 96.000 millones de euros, asignando casi 80.000 millones y resolviendo más de 72.000 millones.
La ejecución del plan ha estado ligada a una agenda de reformas estructurales e inversiones orientadas a cuatro ejes: la transición verde, la digitalización, la cohesión social y territorial, y la igualdad. Entre las reformas, las más complejas y controvertidas han sido la de pensiones y la laboral; esta última fue aprobada por el Gobierno gracias a que un error de un diputado del PP permitió salvar el proyecto por un solo voto. Asimismo, se han implementado los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) mediante colaboración público-privada.
Con la culminación de los fondos 'Next Generation EU', el Gobierno ha proyectado la creación del fondo soberano 'España Crece'. Este nuevo instrumento tiene como meta movilizar 120.000 millones de euros destinados a sectores como vivienda, energía, inteligencia artificial, reindustrialización, economía circular, infraestructura, seguridad, agua y saneamiento.
El fondo 'España Crece' contará con una base inicial de 10.500 millones de euros provenientes del Plan de Recuperación. La estrategia consiste en movilizar el resto del capital a través de deuda privada e inversores tanto nacionales como internacionales. La gestión estará a cargo del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que coinvertirá con el sector privado mediante avales, préstamos e instrumentos de capital. Se calcula que la base inicial incrementará la capacidad del ICO, permitiéndole movilizar directamente unos 60.000 millones de euros, mientras que la suma de la movilización del sistema bancario y otras entidades permitirá alcanzar la meta final de 120.000 millones de euros.






