Adelle Overton ha decidido romper el silencio y relatar una de las experiencias más devastadoras de su vida: la traición de quien fue su pareja y cuidador durante años. Steven Uden, el hombre con quien compartió trece años de relación, ha sido condenado a seis años y ocho meses de prisión tras admitir que violaba a Overton mientras ella se encontraba dormida, aprovechando su estado de vulnerabilidad.
Para Overton, la revelación fue un golpe devastador, ya que hasta el momento de la confesión, consideraba que se trataba de la mejor relación de su vida. La pareja se conoció en 2009 durante el rodaje de una película de zombis en Nottingham, cuando ella tenía 29 años y él 27. Ambos compartían intereses comunes y trabajaban como "zombis profesionales" para una empresa de eventos que organizaba experiencias de supervivencia inspiradas en el cine de terror.
Durante más de una década, Uden proyectó la imagen de la pareja perfecta: amable, cariñoso y atento. Su compromiso pareció consolidarse en 2017, cuando Overton fue diagnosticada con el síndrome de Ehlers-Danlos, una condición que la obligó a abandonar su trabajo físico. A comienzos de 2018, Uden dejó su empleo para convertirse en el cuidador principal de Adelle, asumiendo prácticamente todas las tareas necesarias para su bienestar diario.
Sin embargo, con el paso del tiempo y la perspectiva actual, Overton identifica que Uden comenzó a exhibir comportamientos controladores. Según relata, él solía intervenir en sus interacciones sociales, indicando a terceros que ella no era capaz de realizar ciertas actividades, limitando así su autonomía bajo una apariencia de protección.
La situación se tornó aún más oscura en 2020, mientras Overton recibía quimioterapia para combatir un cáncer de mama. En ese periodo, la mujer comenzó a sospechar que algo ocurría cuando despertó en una ocasión mientras Uden mantenía relaciones sexuales con ella. En aquel momento, él justificó el acto alegando que pensaba que ella estaba despierta y que emitía "los ruidos adecuados", calificando el hecho como un accidente derivado del estrés que ambos atravesaban. Debido a la complejidad de su situación, Overton optó por creer en la mentira antes que enfrentar una verdad dolorosa.
A pesar de intentar ignorar sus sospechas, el impacto psicológico fue evidente. Overton empezó a sufrir problemas de sueño, pesadillas relacionadas con abusos sexuales sufridos en el pasado y dificultades para mantener la intimidad con su pareja. En un proceso de autocrítica, llegó a sentirse culpable, pensando que estaba juzgando severamente a Uden debido a sus traumas previos.
La verdad salió a la luz en 2025, cuando el propio Steven Uden fue diagnosticado con un tumor en el intestino. Mientras recibía tratamiento, Uden confesó a Overton que no la había cuidado bien durante su propia lucha contra el cáncer. Ante la insistencia de Adelle, él terminó admitiendo que la había violado repetidamente. Uden confesó primero a un amigo por teléfono y posteriormente a ella, revelando que tenía una "preferencia" por las mujeres dormidas, buscando que la víctima no fuera consciente de sus actos.
Aunque el vínculo afectivo y la dependencia física dificultaron la ruptura inmediata, Overton encontró el apoyo necesario en su terapia grupal para víctimas de abuso sexual. Fue una de sus terapeutas quien la impulsó a denunciar el hecho y contactar a la policía. El caso fue asumido por la sargento detective Eleanor Kirton de la Policía de Derbyshire, quien señaló que Uden confesó los delitos inmediatamente tras ser interrogado, algo poco habitual en este tipo de investigaciones.
Aunque Uden fue condenado por dos delitos de violación, Overton cree que los abusos ocurrieron entre siete y ocho veces. Además, sostiene la sospecha de que él manipulaba su medicación sedante, administrándole dosis excesivas para mantenerla dormida y facilitar los ataques, ya que él controlaba totalmente sus pastilleros. No obstante, la policía aclaró que, al tratarse de un "caso antiguo", no fue posible realizar análisis toxicológicos forenses, aunque Uden sí reconoció haberla violado mientras ella estaba bajo los efectos de la medicación de la quimioterapia.
Shari Overton, hija de la víctima, ha expresado su orgullo hacia su madre por haber tenido la valentía de comparecer ante los tribunales y defenderse, a pesar de que la confianza en sí misma de Adelle se haya visto mermada. Por su parte, Adelle Overton espera que su testimonio sirva de advertencia y apoyo para otras personas con discapacidad que puedan estar sufriendo abusos por parte de sus cuidadores. "Siento que necesito hablar de ello porque me hizo pensar en cuántas personas con discapacidad pueden encontrarse en situaciones en las que alguien tiene poder y control sobre ellas", concluyó.





