El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llevó a cabo una cena de Estado en honor a la visita del líder chino, Xi Jinping, en un encuentro que destacó no solo por su peso diplomático, sino por una lista de invitados que concentró a algunas de las figuras más influyentes del ámbito político, judicial y empresarial de la potencia norteamericana. La velada, celebrada en el marco de una jornada de intensas reuniones en Washington, sirvió como escenario para que ambos mandatarios manifestaran su voluntad de coordinar una relación bilateral basada en la estabilidad.
La mesa principal reflejó la importancia de los sectores estratégicos en la agenda actual. Junto a Donald Trump y la primera dama, Melania Trump, se sentaron el presidente chino Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan. El círculo más cercano a los líderes estuvo compuesto por figuras prominentes del sector tecnológico: Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX; Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, acompañado por su esposa, Lori Huang; Tim Cook, director ejecutivo de Apple; y Lisa Su, directora ejecutiva de Advanced Micro Devices, quien asistió junto a su esposo, Daniel Lin.
La influencia de la industria tecnológica se extendió a otros invitados de alto perfil que formaron parte de la velada. Entre los asistentes se encontraban los cofundadores de OpenAI, Sam Altman y Greg Brockman, así como Sergey Brin, cofundador de Google, y Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet. Asimismo, estuvieron presentes Jeff Bezos, fundador de Amazon, y Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, subrayando la relevancia de las grandes corporaciones digitales en el diálogo entre ambas naciones.
El evento no se limitó al sector empresarial, integrando también a la máxima instancia judicial de Estados Unidos. La lista de invitados incluyó al presidente de la Corte Suprema, John Roberts, y a los jueces Amy Coney Barrett y Brett Kavanaugh. Por otro lado, el ámbito mediático estuvo representado por figuras clave de Fox News, específicamente los conductores Bret Baier, Laura Ingraham y Jesse Watters. La concurrencia se completó con la presencia del empresario David Ellison, de Paramount Skydance, y la donante israelí-estadounidense Miriam Adelson.
En el plano diplomático, el discurso de Xi Jinping subrayó los avances logrados durante su estancia en Washington. El líder chino afirmó haber acordado con Trump la construcción de una relación entre China y Estados Unidos fundamentada en la “estabilidad estratégica”. Xi expresó su gratitud hacia el presidente y la primera dama por la recepción brindada a él y a su esposa, Peng Liyuan, señalando que el trato recibido estuvo marcado por una “esmerada atención y consideración”, lo que permitió que se sintieran “verdaderamente como en casa”.
El mandatario chino recordó además la visita realizada por Donald Trump a China en el mes de mayo, asegurando que ambos líderes están “haciendo historia en nuestras relaciones bilaterales”. Según Xi Jinping, las delegaciones de ambos países mantuvieron a lo largo del día “intercambios sinceros y profundos”, los cuales, según su análisis, servirán para fortalecer los vínculos bilaterales entre las dos potencias.
Durante la noche, el presidente Trump hizo mención al salón de baile que se encuentra en proceso de construcción en la Casa Blanca. Como gesto conmemorativo, el mandatario estadounidense propuso un brindis en honor a su homólogo y anunció la entrega de un obsequio especial. Dos asistentes militares procedieron a develar una escultura de un águila calva posada sobre una rama. Trump explicó que la pieza fue creada por un artista estadounidense y que el diseño fue resultado de una “colaboración personal” entre él y Melania Trump.
Al referirse a la obra, el presidente estadounidense sostuvo que la escultura representa “el espíritu libre y elevado de Estados Unidos”, manifestando su deseo de que la pieza encuentre un “lugar maravilloso” en la ciudad de Beijing.
La visita oficial de Xi Jinping concluirá este viernes. El cierre de la agenda contempla un encuentro entre las parejas presidenciales en los Archivos Nacionales de Estados Unidos, lugar donde se custodia la Declaración de Independencia, documento que celebra este año su 250 aniversario.




