David Murcia Guzmán, reconocido como el cerebro detrás de la pirámide financiera DMG, ha enviado un memorial oficial a la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal en el cual se retracta de los señalamientos que había formulado previamente contra el abogado y entonces candidato presidencial, Abelardo de la Espriella. El documento fue remitido desde el centro penitenciario de Palogordo, ubicado en Girón, Santander, donde el condenado cumple su sentencia.
Esta decisión de arrepentirse formalmente se produce tras los fuertes señalamientos que Murcia realizó en febrero del presente año. El proceso judicial que motiva esta retractación se originó luego de que De la Espriella, asistido por su equipo legal, presentara una querella contra Murcia debido a las declaraciones emitidas durante una entrevista concedida al programa Reporte Coronell de Caracol Radio el pasado 12 de febrero.
En el memorial, fechado el 23 de septiembre, Murcia Guzmán reconoció explícitamente que, durante dicha entrevista, realizó “señalamientos directos y asertivos” contra Abelardo de la Espriella. Entre las afirmaciones que ahora desmiente se encontraba la supuesta apropiación de recursos entregados como honorarios profesionales y un presunto ofrecimiento de dinero destinado a influir en trámites legislativos relacionados con el transporte de efectivo.
Sobre este último punto, Murcia fue enfático al aclarar que el doctor De la Espriella en ningún momento le solicitó, insinuó o propuso sumas de dinero para ofrecer dádivas a congresistas o a cualquier otro servidor público con el objetivo de incidir en trámites legislativos. El exdirectivo de DMG admitió que tales afirmaciones no son ciertas y señaló que fueron recomendaciones de personas cercanas al Gobierno anterior.
En el documento entregado al ente acusador, Murcia explicó las circunstancias que rodearon sus declaraciones de febrero. Según el condenado, sus manifestaciones estuvieron motivadas por expectativas que le fueron planteadas desde sectores cercanos al Gobierno nacional anterior, las cuales estaban relacionadas con una eventual vinculación a la figura de gestor de paz y la posibilidad de acceder a su libertad a través de esa vía. Asimismo, en el contexto de la noticia se menciona que el gobierno de Gustavo Petro le habría ofrecido dicha función de gestor de paz.
Además de las presiones externas, Murcia agregó que el tiempo que ha permanecido privado de la libertad influyó significativamente en su disposición mental y emocional al momento de conceder la entrevista y presentar la denuncia original. Afirmó que este conjunto de circunstancias lo llevó a formular señalamientos que ahora reconoce que no corresponden a hechos reales ni ocurridos.
El proceso de retractación también abarcó el tema de los honorarios profesionales. Murcia aclaró que los pagos realizados a Abelardo de la Espriella correspondieron a la justa contraprestación por las gestiones jurídicas que el abogado prestó en su momento tanto al grupo DMG Holding como en el ejercicio de su defensa penal. Por lo tanto, negó que existiera cualquier tipo de apropiación indebida de dinero en su perjuicio.
Específicamente, el condenado desmintió haber afirmado que De la Espriella se hubiera quedado con una suma cercana a los 5.000 millones de pesos. En la carta, Murcia dejó constancia de que no es cierto que el abogado haya retenido dicha cantidad de dinero ni que se haya negado a devolverla.
Otro de los puntos aclarados en la misiva fue la supuesta intervención del Gobierno de la época para favorecer al padre de Abelardo de la Espriella mediante un nombramiento como notario. Murcia negó que el Gobierno nacional haya otorgado prebendas a la familia del abogado para que este abandonara su defensa jurídica.
Asimismo, el cerebro de la DMG rechazó las afirmaciones sobre una supuesta interferencia de De la Espriella en sus procesos legales tanto en Estados Unidos como en Colombia. Desmintió haber dicho que su permanencia en prisión durante 18 años fuera causa de las acciones del abogado, negando también que este hubiera corrompido o comprado a los abogados que lo representaban.
Finalmente, Murcia negó haber afirmado que De la Espriella recibiera parte del dinero incautado a la empresa DMG, específicamente aquel que se encontraba en bodegas utilizadas para la custodia de dinero en efectivo. El documento concluye con una declaración donde Murcia asegura que esta retractación es voluntaria y tiene como único propósito esclarecer la verdad real de los hechos ante la administración de justicia.






