Diversas personalidades del ámbito del entretenimiento, el emprendimiento y el modelaje en el Perú han unido sus voces en una campaña de concientización contra el acoso escolar. Esta iniciativa surge como respuesta a la repercusión social generada por la denuncia de un caso de agresión sexual ocurrido en el Liceo Naval Almirante Guise, buscando sensibilizar a la sociedad, y especialmente a los jóvenes, sobre la importancia de romper el silencio frente a situaciones de violencia.
La campaña se materializó a través de un video colectivo difundido en redes sociales, el cual fue coordinado y publicado por el biólogo marino Daniel Cáceres Bartra, quien se desempeña como representante para América Latina de la Alianza Oceánica Sostenible (SOA). En la publicación, Cáceres etiquetó a cada uno de los participantes, quienes, a pesar de poseer distintos niveles de exposición pública, convergieron en un mismo mensaje dirigido a aquellos estudiantes que son testigos de actos de intimidación en sus centros educativos.
El mensaje audiovisual fue iniciado por la actriz Mónica Torres, quien estableció la premisa central de la iniciativa al afirmar que el silencio es el combustible del agresor. “Cada vez que alguien rompe el silencio, el abusador pierde poder”, declaró Torres, marcando el tono de la secuencia. A continuación, la modelo Sofía Cajo, Miss Perú International 2024, redirigió la atención hacia el rol fundamental de los observadores, señalando que el mensaje no estaba destinado únicamente a las víctimas, sino primordialmente a quienes presencian el acoso sin intervenir.
En esa misma línea, Daniel Cáceres Bartra añadió una instrucción concreta para los estudiantes, instándolos a no dejar solos a sus compañeros si detectan que están siendo humillados, intimidados o acosados. Por su parte, la diseñadora Elida Morillo, fundadora de Casa Morillo, enfatizó la necesidad de canalizar estas situaciones a través de las vías formales y las autoridades escolares. “Cuéntaselo a un profesor, a tus padres, al director. Escribe, denuncia”, sostuvo Morillo, subrayando la importancia de la denuncia formal.
La reflexión sobre la impunidad fue abordada por la modelo Almendra Palacios, quien participó en el Miss Perú 2025. Palacios advirtió que la falta de consecuencias para el agresor refuerza una falsa percepción de autoridad. “Porque cuando alguien intimida, amenaza o se burla y nunca encuentra consecuencias, empieza a creer que eso es tener poder”, explicó. Este punto fue complementado por el empresario Bruno Vega, propietario de Rutina Café, quien vinculó estas conductas con la formación ciudadana, asegurando que la intimidación no puede ser el modelo de liderazgo que se construya para el país.
La conductora Nelly Rossinelli, ampliamente conocida como la ‘mamá de los pericotitos’, hizo un llamado a la solidaridad y al valor civil entre los jóvenes. Rossinelli resaltó la importancia de apoyar a aquellos estudiantes que se encuentran vulnerables, independientemente de su popularidad o fuerza física. Finalmente, el actor y creador de contenido Cristhian Palomino, reconocido como ‘El Chico de las Noticias’, cerró el video reflexionando sobre la necesidad de una nueva generación de ciudadanos que admiren el valor de proteger al prójimo en lugar de admirar a quienes intimidan.
Cáceres acompañó el material audiovisual con un texto donde instó a sus seguidores a no permanecer indiferentes ante el acoso, definiendo que defender también implica acompañar y hablar. La campaña quedó sintetizada en la frase: “Si ves bullying, habla. Si nadie te escucha, insiste”. Esta postura fue respaldada en los comentarios por Sofía Cajo, quien pidió una generación de respeto, y por Almendra Palacios, quien recordó que, aunque no siempre se puede evitar que alguien cause daño, sí se puede decidir no ser indiferente.
Paralelamente a esta iniciativa, Nelly Rossinelli había mostrado su postura frente al caso del Liceo Naval días antes, al invitar a su comunidad en Instagram a sumarse a la Marcha Blanca realizada el domingo 21 de setiembre en Lima. Tras informar que se dirigía al centro naval para protestar en apoyo al estudiante agredido, la conductora enfrentó críticas de algunas usuarias que cuestionaron su presencia en la marcha debido a su cercanía con el club social de la institución.
Ante estos cuestionamientos, Rossinelli respondió con firmeza, manifestando que le daría vergüenza no marchar si el hecho hubiera ocurrido en el colegio de su hijo, priorizando la justicia sobre la comodidad del club o de otros alumnos. La conductora lamentó la ausencia de familias vinculadas al colegio en la movilización y pidió a quienes no compartieran su sentido de la empatía que dejaran de seguirla. Rossinelli cerró el intercambio con una reflexión final dirigida a su comunidad: “Que el privilegio no te nuble la empatía”.





