El combate al crimen organizado es una prioridad para Ecuador y ahora se plantea como un desafío global. El presidente de la República, Daniel Noboa, utilizó el espacio de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas para exponer la situación de seguridad y solicitar el respaldo de la comunidad internacional.
Durante su intervención ante los líderes mundiales, el mandatario ecuatoriano fue enfático al instar a los países a fortalecer los mecanismos de cooperación para enfrentar las redes transnacionales del crimen organizado que afectan la estabilidad de la región. Noboa subrayó que la lucha contra estas estructuras criminales requiere de un esfuerzo coordinado y conjunto, dado que la naturaleza de estas redes supera los límites fronterizos de una sola nación.
Sin embargo, el presidente Noboa dejó clara una condición fundamental para cualquier forma de asistencia o colaboración externa: el respeto pleno a la soberanía de cada Estado. Para el mandatario, la cooperación internacional debe caminar de la mano con la autonomía y la autodeterminación de los países involucrados en el combate contra la delincuencia organizada.
Este llamado en el foro más importante de diplomacia mundial busca generar un compromiso sólido entre las naciones para desarticular las operaciones criminales que operan de manera transnacional, asegurando que las estrategias implementadas sean efectivas y respetuosas de los marcos legales y soberanos de cada país. Con este mensaje, Ecuador busca posicionar la seguridad regional como un eje central de la agenda internacional, solicitando herramientas y alianzas que permitan combatir la criminalidad organizada de manera eficiente.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






