Villa de Leyva, Boyacá, se encuentra actualmente bajo la amenaza de un incendio forestal que permanece activo en el cerro San Marcos. La situación, reportada el 19 de septiembre de 2026, ha generado una alerta considerable en la región debido a la persistencia de las llamas y la dificultad que han enfrentado los cuerpos de socorro para mitigar el avance del fuego en esta zona montañosa.
De acuerdo con la información recopilada a través de los reportes periodísticos, el incendio ha mostrado una progresión especialmente agresiva en el sector conocido como La Marmolera. En este punto específico, se ha observado que las llamas avanzan con rapidez, consumiendo la vegetación local y extendiéndose por las laderas del cerro. La velocidad del avance del fuego en este sector ha puesto en alerta a las comunidades circundantes y ha requerido una respuesta inmediata por parte de las autoridades competentes para intentar contener la conflagración.
Dos factores críticos han sido identificados como los principales obstáculos para el control del incendio: la presencia de fuertes vientos y las condiciones propias del terreno. El viento, al actuar como un catalizador, no solo impulsa las llamas hacia nuevas áreas, sino que también complica las maniobras de los equipos de emergencia que intentan establecer líneas de defensa para detener el avance del fuego. Por otro lado, la geografía accidentada del cerro San Marcos impone barreras físicas que dificultan el acceso rápido a los focos más intensos del incendio, obligando a las autoridades a adaptar sus estrategias de combate según la topografía del lugar.
El impacto visual del desastre ha sido evidente para los habitantes de Villa de Leyva. Diversos reportes indican que un número significativo de ciudadanos se ha congregado en la plaza principal de la ciudad para observar la magnitud de la emergencia. Desde este punto neurálgico del municipio, es posible apreciar el humo y las llamas que envuelven las montañas, lo que ha generado un clima de preocupación entre la población civil que sigue de cerca la evolución de los hechos y el estado de sus cerros.
La cobertura informativa sobre este evento ha sido coordinada por profesionales como Andrés Felipe Bejarano Bejarano, Pamela Avendaño Parra y Mauricio De la Rosa, quienes han documentado la situación. Las imágenes difundidas a través de redes sociales han servido como evidencia de la gravedad de la situación, mostrando el paisaje montañoso afectado por el fuego y la lucha constante de las autoridades por evitar que el incendio se propague a sectores que aún no han sido alcanzados por las llamas.
A pesar de los esfuerzos desplegados por las autoridades, el incendio forestal en el cerro San Marcos se mantiene en estado activo. Esto implica que el riesgo persiste y que las labores de control deben continuar sin interrupción hasta que se logre la liquidación total del fuego. La coordinación entre los organismos de socorro y la vigilancia constante son fundamentales en este momento para gestionar los recursos disponibles y mitigar el daño ambiental en una zona de gran valor natural para el departamento de Boyacá.
La actualización de la noticia, realizada el 19 de septiembre de 2026 a las 22:51, confirma que la emergencia sigue vigente. La visibilidad del incendio desde la plaza de Villa de Leyva subraya la escala del evento, ya que la conflagración es perceptible desde el casco urbano, evidenciando la extensión del área afectada en la montaña.
En resumen, la comunidad de Villa de Leyva permanece atenta a los comunicados oficiales mientras las llamas continúan su curso en el sector de La Marmolera. La combinación de factores climáticos adversos, específicamente los fuertes vientos, y la complejidad topográfica del terreno siguen siendo los mayores desafíos para quienes buscan restablecer la seguridad ambiental en el cerro San Marcos. La situación se mantiene bajo monitoreo constante, mientras las autoridades intentan controlar la conflagración en medio de condiciones ambientales hostiles.





