El fútbol potosino vivió una jornada de alta intensidad en el estadio Víctor Agustín Ugarte, donde se llevó a cabo el enfrentamiento entre Real Potosí y Nacional Potosí. El encuentro, caracterizado por el rigor táctico y la pasión propia de un clásico, terminó en un empate 2-2 que dejó sensaciones encontradas para ambos planteles, especialmente para el equipo de los "lilas", quienes vieron escaparse una victoria que parecía asegurada en los instantes finales del partido.
Desde el pitazo inicial, la intensidad se hizo sentir en el terreno de juego. Nacional Potosí no tardó en adelantarse en el marcador, golpeando primero a los seis minutos de juego. La acción llegó a través de Andrés Torrico, quien ejecutó un remate que tomó por sorpresa al guardameta Christian Martínez. El portero lila, que se encontraba posicionado esperando un centro al área, terminó viendo cómo la pelota ingresaba en el palo derecho de su arco, colocando el 1-0 a favor de la banda roja.
Este gol temprano impactó significativamente en la estructura de Real Potosí. El equipo lila mostró dificultades evidentes para encontrar espacios libres y generar jugadas claras de peligro, enfrentándose a un rival que había apostado estratégicamente por el contragolpe para aprovechar las transiciones rápidas y mantener la ventaja en el marcador.
Nacional Potosí tuvo la oportunidad de ampliar la diferencia y sentenciar el encuentro prematuramente mediante una pena máxima. El árbitro sancionó un penal luego de que Christian Martínez derribara a Weslen Junior dentro del área. Maximiliano Núñez asumió la responsabilidad de ejecutar la tanda desde los doce pasos; sin embargo, Martínez logró redimirse con una gran atajada. La tensión aumentó cuando, en el rebote posterior, Mirko Tomianovic intentó marcar, pero el arquero lila volvió a intervenir exitosamente, evitando el segundo gol y manteniendo la esperanza de su equipo.
Tras el descanso, el panorama cambió drásticamente. Real Potosí regresó al campo con una actitud renovada y una postura más ofensiva. El empate estuvo a punto de llegar rápidamente, aunque el VAR intervino para anular un gol de Hugo Rojas, debido a que Jeferson Rivas se encontraba en posición adelantada en la jugada previa. A pesar del revés, el jugador colombiano continuó insistiendo en el ataque. A los 18 minutos del complemento, Rivas recibió el balón fuera del área y lanzó un remate bajo y potente que venció la resistencia del portero Araúz, sellando así el 1-1.
A partir de ese momento, el control del partido se desplazó hacia el lado de Real Potosí. Nacional Potosí empezó a perder la cohesión en su juego y la tensión se trasladó al banquillo. El entrenador de la banda roja, Eduardo Villegas, terminó siendo expulsado del encuentro tras realizar reiterados reclamos al árbitro central, Cristian Condori.
Aprovechando el desorden táctico y la superioridad numérica en el mando técnico rival, Real Potosí intensificó sus ataques y generó las ocasiones más claras del encuentro. La recompensa llegó a los 40 minutos de la segunda mitad, cuando Luis Alí, quien había ingresado como sustituto en la parte final del partido, se convirtió en la figura determinante al anotar el gol que puso el 2-1 a favor de los lilas.
Cuando el equipo de Real Potosí ya celebraba lo que parecía ser un triunfo merecido, ocurrió el giro final en el límite del tiempo reglamentario. El árbitro sancionó un penal a favor de Nacional Potosí, una decisión que desató el caos en el campo. Se produjeron siete minutos de intensas discusiones antes de que se procediera a la ejecución de la pena máxima. Finalmente, a los 90+7 minutos, Weslen Junior convirtió el penal que selló el 2-2 definitivo.
Este resultado tiene repercusiones directas en la tabla de posiciones de sus respectivos grupos. Real Potosí se ubica ahora en la tercera posición del Grupo A con un total de cuatro puntos. Por su parte, Nacional Potosí logra mantenerse en el primer lugar del Grupo B, acumulando siete unidades.






