En el marco de una serie de operaciones militares ofensivas y sostenidas, cuatro presuntos integrantes del grupo criminal conocido como el Clan del Golfo decidieron someterse voluntariamente ante las tropas del Ejército Nacional en el norte del departamento de Antioquia. Este procedimiento se llevó a cabo en la zona rural del municipio de Briceño, un sector donde las unidades militares han mantenido una presencia activa para combatir las estructuras delictivas que operan en la región.
De acuerdo con la información suministrada por la institución militar, el resultado de este sometimiento es el producto de las acciones adelantadas por la Séptima División. Específicamente, las tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 7 fueron las encargadas de ejecutar el procedimiento, el cual se desarrolló sin que se reportaran enfrentamientos armados. Los cuatro hombres optaron por abandonar las actividades ilícitas y ponerse a disposición de las autoridades competentes, siguiendo los protocolos establecidos para estos casos.
Durante el acto de entrega, los individuos pusieron a disposición del Ejército un arsenal significativo que era utilizado para mantener el control y la intimidación en la zona. Entre el material incautado se encuentra una ametralladora calibre 7.62 milímetros y cuatro fusiles calibre 5.56 milímetros. Además, las autoridades recuperaron más de 800 unidades de munición de diversos calibres, así como proveedores y material de intendencia que vincula directamente a los hombres con la estructura armada.
El reporte militar detalla que la comisión criminal a la cual pertenecerían estos sujetos venía ejerciendo una fuerte presión delictiva sobre los habitantes de las comunidades rurales de Briceño y sectores aledaños en el norte antioqueño. A esta estructura se le atribuyen graves delitos que afectan la seguridad y la tranquilidad de la población civil, tales como extorsiones, amenazas, homicidios, reclutamiento forzado y desplazamiento de personas.
El Ejército Nacional subrayó que la presencia permanente y la acción sostenida de sus unidades en el territorio fueron factores determinantes para que los cuatro integrantes del grupo armado decidieran entregarse. La estrategia militar consistía en presionar a la estructura criminal para reducir su capacidad de intimidación y debilitar su influencia sobre los civiles, logrando así que los miembros de la organización optaran por el camino de la legalidad.
Desde la perspectiva militar, la entrega de este armamento y municiones representa un golpe directo a las redes logísticas del Clan del Golfo. Al retirar del territorio armas largas y abundante munición, se reduce significativamente el riesgo para las comunidades rurales, ya que estos elementos son las herramientas principales con las que el grupo armado sostiene sus actividades ilícitas y ejerce control territorial mediante la amenaza. Las autoridades enfatizaron que sacar de circulación este material limita la capacidad operativa del grupo en el norte de Antioquia.
Actualmente, los cuatro hombres se encuentran a disposición de las autoridades judiciales y administrativas correspondientes, quienes deberán adelantar las diligencias legales pertinentes tras su sometimiento. El material de guerra recuperado quedó bajo custodia de las unidades militares y será entregado a los organismos competentes para los procesos judiciales a que haya lugar.
El Ejército Nacional ha manifestado que este resultado se suma a los esfuerzos continuos que adelanta contra las estructuras ilegales en todo el departamento de Antioquia. La institución reafirmó su compromiso de mantener las acciones militares para debilitar las redes armadas y proteger a las comunidades vulnerables, incentivando que otros integrantes de grupos criminales abandonen la ilegalidad. Asimismo, las operaciones continuarán en el norte de Antioquia con el objetivo primordial de mantener la presión sobre el Clan del Golfo y reducir su capacidad de acción en los municipios donde aún mantiene influencia armada.





