La delegación chilena de balonmano, que se encuentra participando en los Juegos Sudamericanos celebrados en Santa Fe, Argentina, se ha visto envuelta en una controversia digital que trascendió las fronteras deportivas. El incidente se originó a raíz de la publicación de un video en la plataforma TikTok, el cual generó un malestar significativo entre los usuarios argentinos, quienes interpretaron el contenido como una burla directa hacia las instalaciones proporcionadas para los atletas en la ciudad anfitriona.
El video en cuestión fue publicado originalmente en la cuenta personal de la jugadora Gabriela Muller. En el clip, se utilizó un audio extraído de la conocida telenovela chilena ‘Pituca Sin Lucas’, empleándolo para hacer referencia a las viviendas de la Villa de Santa Fe, donde se aloja la delegación. Específicamente, el audio aludía a las casas describiéndolas como “casitas chubi”, un término que, dentro del contexto de la teleserie, tiene una connotación particular, pero que en el contexto de la visita deportiva fue percibido en Argentina como un menosprecio hacia la infraestructura de los Juegos Sudamericanos, también conocidos como Odesur.
Ante la rápida viralización del material y las críticas surgidas en el país vecino, Romina Ramírez, en su calidad de capitana del Team Chile de balonmano, decidió intervenir para aclarar la situación y mitigar el impacto negativo de la publicación. A través de declaraciones entregadas a Hola Deportes Carozzi, medio perteneciente al CDO, la lideresa del equipo nacional emitió un mensaje directo buscando resolver el malentendido y expresar el pesar del grupo por la repercusión del video.
Durante su intervención, Romina Ramírez enfatizó que el contenido compartido en redes sociales nunca tuvo la intención de herir susceptibilidades ni de criticar la organización del evento. La capitana explicó que el video fue concebido simplemente como una parodia basada en una producción televisiva chilena muy popular, señalando que el audio es ampliamente reconocido en su país. Según detalló la jugadora, la elección de ese audio específico se debió a una coincidencia visual, ya que la casa donde se encontraban era de color amarillo y tenía una estructura pareada, elementos que encajaban con la estética de la parodia que intentaban realizar.
Ramírez fue enfática al asegurar que en ningún momento el equipo buscó menospreciar las instalaciones asignadas en Argentina. De hecho, subrayó que las jugadoras se sienten muy agradecidas por el recibimiento y la infraestructura que se ha puesto a su disposición para competir en los Juegos Sudamericanos. Para respaldar la falta de mala intención, la capitana mencionó un detalle logístico relevante: el video fue grabado en un momento en que el equipo recién había llegado a la ciudad y ni siquiera se habían instalado formalmente en las casas que les fueron asignadas.
Como medida inmediata para detener el revuelo en las redes sociales, el registro fue eliminado de las plataformas digitales. No obstante, la capitana consideró necesario realizar un acto de transparencia y respeto hacia el país anfitrión. “Quería más que nada aclarar una situación que está causando harto revuelo por las redes sociales. Hay un video de TikTok que se hizo viral de unas chicas de nuestro equipo, que la verdad nunca fue con esa intención”, afirmó Ramírez durante su declaración.
La seleccionada nacional finalizó su mensaje solicitando disculpas públicas a todas las personas que se hayan sentido ofendidas por el contenido del clip. Reiteró que jamás existió la intención de faltar al respeto a las instalaciones ni a la hospitalidad de Santa Fe, cerrando así el episodio con un llamado a la comprensión y reafirmando el espíritu deportivo que debe primar en una cita continental como los Juegos Odesur.






