Lionel Messi cerrará su ciclo como jugador de la selección argentina de la manera que corresponde: dentro del campo de juego. El capitán de la Albiceleste, quien alcanzó la gloria máxima al ganar el Mundial 2022 y recientemente fue subcampeón en la Copa del Mundo 2026, anunció su retiro del combinado nacional hace dos semanas, aproximadamente un mes después de haber disputado la final contra España.
El máximo goleador de la historia de la selección argentina regresará a su país para participar en los primeros encuentros amistosos posteriores al último Mundial. Se trata de una gira compuesta por tres partidos frente a rivales de bajo peso internacional: Bolivia, Burkina Faso y Benin. Todos los encuentros se llevarán a cabo en territorio argentino.
El calendario establecido indica que el enfrentamiento contra la selección boliviana se realizará en la provincia de Córdoba el próximo 30 de septiembre. Posteriormente, los otros dos compromisos tendrán lugar los días 3 y 6 de octubre en Buenos Aires, específicamente en el Estadio Monumental, escenario donde el astro rosarino ha brindado numerosas alegrías a su afición.
La posibilidad de que Messi integrara esta gira ya era objeto de rumores desde el momento en que el jugador comunicó su decisión de dejar de vestir el manto celeste y blanco. De hecho, la ausencia del capitán provocó que la gira que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) había negociado previamente para jugar en China fuera cancelada. Ante esto, el organismo decidió organizar los encuentros como local para garantizar que el jugador pudiera despedirse formalmente de sus seguidores.
Claudio Tapia, presidente de la AFA, confirmó la situación a través de un video publicado en redes sociales, donde señaló que, tras mantener una charla con el director técnico Lionel Scaloni, se tomó la decisión de invitar a Messi, a quien describió como el mejor jugador del mundo, emblema de la selección y capitán, para que reciba la despedida que merece el 6 de octubre en Argentina.
Sin embargo, es importante precisar que Messi solo participará en el tercer partido de la gira, el encuentro ante Benin. Esta misma condición aplicará para sus compañeros Rodrigo De Paul, del Inter Miami, y Giovani Lo Celso, del Betis, aunque la entidad no ha brindado explicaciones sobre los motivos de esta decisión.
La convocatoria para el partido final traerá más sorpresas, ya que el presidente de la AFA informó que se ha invitado a todos los integrantes del plantel que fueron campeones del mundo en Qatar 2022 para el juego contra la selección de Benin.
A pesar de los regresos, habrá ausencias obligatorias en la nómina. Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada quedaron fuera de la lista debido a que se encuentran suspendidos por agredir a jugadores españoles luego de la derrota en la final del Mundial 2026. Asimismo, Nicolás Otamendi, otra figura central del equipo campeón, no fue convocado tras haber anunciado también su retiro de la selección después de la última cita mundialista.
En el listado de convocados se observa una mezcla entre jugadores presentes en el último Mundial y nuevos talentos que representan la renovación generacional del equipo. Entre estas nuevas caras destacan Santiago Castro y Matías Soulé, ambos de la Roma, Franco Mastantuono de la Fiorentina y Román Vega del Zenit. Estos jóvenes jugadores tendrán la oportunidad de debutar en la selección y, simultáneamente, despedir al capitán.
El hecho de que una figura de la magnitud de Lionel Messi se despida enfrentando a una selección como la de Benin ha generado críticas, ya que se considera que el nivel del rival es insuficiente para la importancia del evento. La selección africana, que quedó fuera del Mundial 2026 en la última jornada de sus eliminatorias, no ofrece el peso emocional que podría haber tenido un cierre contra una potencia futbolística.
Esta tendencia se ha vuelto recurrente en los amistosos de Argentina, pues Burkina Faso y Bolivia tampoco prometen un nivel competitivo acorde a un subcampeón del mundo. En el pasado, la selección ha enfrentado a equipos como Zambia, Mauritania, Angola, Puerto Rico y diversas selecciones centroamericanas.
La razón detrás de la elección de rivales de menor jerarquía es estrictamente económica. Según se analiza, mientras que las selecciones menores no exigen pagos por jugar ni porcentajes de la taquilla, las potencias mundiales solicitan sumas económicas elevadas que afectan la rentabilidad de la AFA. Al elegir rivales menos competitivos, la asociación asegura mayores dividendos para sus arcas.
Esta estrategia conlleva una complicación deportiva, ya que la falta de roce contra equipos de primer nivel impide que la selección mida su rendimiento real y que los nuevos talentos sean probados en situaciones de alta presión. Por el momento, la AFA ha priorizado el aspecto financiero sobre el nivel competitivo, dejando la interrogante de si esta política continuará una vez que Messi ya no sea la cara visible del equipo.






