Donald Trump ha lanzado una dura crítica contra quienes proponen frenar el avance de la inteligencia artificial. El presidente estadounidense denunció a través de su plataforma Truth Social lo que calificó como una “conspiración enfermiza” contra la IA y los centros de datos, asegurando que el único beneficiado por esta situación es China.
Esta reacción surge tras el llamado de destacados empresarios del sector para desacelerar el ritmo de desarrollo. El principal promotor de esta medida, Dario Amodei, jefe de Anthropic, cuenta con el apoyo público de Sam Altman de OpenAI, Elon Musk de xAI, Demis Hassabis de Google DeepMind y Satya Nadella de Microsoft. El temor de estos líderes es que sistemas superinteligentes puedan volverse incontrolables, mejorarse sin intervención humana y provocar riesgos graves, como la creación de patógenos o el desencadenamiento de una guerra nuclear.
Trump rechaza estas advertencias y afirma que el único control o valla de contención que necesita la IA es un “presidente fuerte e inteligente”. El mandatario sostiene que Estados Unidos debe mantener su liderazgo frente a China, criticando además que Google considere inversiones en Finlandia debido a que ese país impone menos barreras regulatorias.
El contexto global refleja una creciente preocupación. El rey Carlos III de Gran Bretaña recibirá a representantes de empresas de IA, mientras que el Alto Comisionado de la ONU, Volker Türk, ha pedido actuar con urgencia ante “riesgos sin precedentes”. En Estados Unidos, mientras Trump y los republicanos se resisten a la regulación, los demócratas solicitan que el Congreso establezca barreras de protección, sumado al escepticismo de los votantes por el alto consumo energético de los centros de datos.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.
