El Parque Simón Bolívar de Bogotá fue el escenario del cierre de la quinta edición del Festival Cordillera, un evento que este año se desarrolló bajo el lema "El futuro es latino". La jornada final, registrada el 14 de septiembre de 2026, consolidó una programación diversa que integró diversos géneros y propuestas artísticas provenientes de distintas latitudes del continente y España.
El cierre del festival estuvo a cargo de la banda española Mägo de Oz, que hizo vibrar al público presente en el Parque Simón Bolívar. La agrupación llevó al escenario su característica mezcla de folk metal y el sonido de los violines, generando una atmósfera de fiesta en la capital colombiana. La presentación de la banda cerró el evento con una propuesta energética que mantuvo la atención de los asistentes hasta el final de la jornada.
Uno de los momentos más destacados y esperados de la programación fue la presentación de Ricky Martin, quien protagonizó uno de los espectáculos más anticipados de esta edición. Su actuación se sumó a una lista de artistas internacionales que buscaron conectar con la audiencia bogotana a través de sus éxitos.
Por otro lado, la emotividad marcó la presentación de Caifanes. La legendaria banda mexicana utilizó el escenario principal para enviar un mensaje de apoyo y unidad, expresando: "Mandamos un abrazo solidario. Mucha fuerza y resistencia. Pero sobre todo de mucha solidaridad". Este gesto convirtió su actuación en uno de los momentos más conmovedores de todo el festival.
En cuanto a la representación local y el recorrido emocional del evento, Andrés Cepeda tuvo una participación dual. Tras haber iniciado el festival en un primer día marcado por la nostalgia rockera junto a Poligamia, el artista regresó al escenario en una presentación en solitario. Esta segunda intervención fue descrita como una jornada de magia, donde el cantante se reencontró con cientos de personas en el escenario principal.
La diversidad musical se extendió a otros artistas y géneros. Kany García presentó un repertorio centrado en las temáticas del amor y el desamor, mientras que la agrupación Tan Biónica regresó a Colombia específicamente para formar parte del cartel del Festival Cordillera 2026.
La organización del evento distribuyó la programación en cuatro escenarios distintos dentro del Parque Simón Bolívar para optimizar la experiencia del público. En el escenario Aconcagua, Los Estrambóticos presentaron su propuesta de ska latinoamericano, aportando un ritmo distinto a la oferta general del festival. Por su parte, el escenario Cotopaxi recibió a Maite, quien llevó al público una mezcla de flamenco y pop latino.
De esta manera, el Festival Cordillera 2026 concluyó su quinta entrega, reafirmando su apuesta por la música latina y la integración de diversos estilos, desde el folk metal y el ska hasta el pop y el flamenco, movilizando a una gran cantidad de personas en uno de los parques más emblemáticos de Bogotá.





