En el marco de los preparativos y el inicio de las actividades de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, la delegación de Venezuela participó formalmente en el tradicional acto de izamiento de banderas. El evento tuvo lugar en la zona internacional de la Villa Suramericana, donde el pabellón nacional venezolano se unió a los estandartes de las otras 14 naciones presentes en esta cita deportiva, ondeando de manera imponente junto a las demás representaciones patrias del área.
La ceremonia estuvo liderada por las máximas autoridades de la Organización Deportiva Suramericana (ODESUR), con la presencia destacada de su presidente, Mario Moccia. El evento contó además con el acompañamiento de figuras clave del ámbito deportivo y diplomático, entre ellos Neven Ilic, presidente de Panam Sports, y Pablo Javkin, intendente de la ciudad de Rosario. Asimismo, el acto contó con la participación de Diego Canepa, quien se desempeña como embajador de Uruguay en Argentina, subrayando el carácter multilateral y fraternal del encuentro.
María Soto, presidenta del Comité Olímpico Venezolano, compartió sus reflexiones sobre el significado de este acto protocolar. Soto señaló que, si bien la ceremonia de apertura es la que otorga la formalidad y la esencia institucional a los juegos, el izamiento de banderas posee un valor distinto y profundo. Según la dirigente, este acto es el que realmente abre la esencia de lo que representan los deportistas dentro de la Villa Suramericana, marcando el inicio simbólico de su convivencia y competencia.
En un tono más cercano y reflexivo sobre la identidad de su delegación, Soto mencionó que los venezolanos poseen una naturaleza "muy tropical" para este tipo de formalidades. No obstante, enfatizó que dicha característica no resta determinación a los atletas. Aseguró que, una vez que se dé el "playball" o suene el primer pitazo de las competencias, los deportistas saldrán a demostrar sus capacidades y a ejecutar aquello para lo cual han sido entrenados.
La presidenta del Comité Olímpico Venezolano también expresó que existen grandes expectativas respecto al desempeño de la delegación criolla. Afirmó que el Comité brindará todo el acompañamiento necesario, impulsado por las ganas y la pasión que históricamente han caracterizado a los representantes de Venezuela. Soto concluyó sus declaraciones reiterando el apoyo total a los jóvenes atletas, quedando a la espera de los resultados deportivos que se logren en las diversas disciplinas.
En cuanto a la presencia de los atletas, el evento sirvió para destacar a figuras prominentes del deporte nacional. Entre los asistentes se encontraron Mercedes Toledo y Manuel Díaz, nadadores que han dejado una huella reciente gracias a su desempeño en el torneo José Finkel celebrado en Brasil. Ambos deportistas, junto a la selección nacional de Natación, participaron en el acto de intercambio de obsequios con el Comité Organizador, un gesto destinado a fortalecer los vínculos entre las delegaciones y los anfitriones.
Por su parte, Dhayisbel Torrealba, jefa de misión de la Delegación de Venezuela, subrayó el sentido de responsabilidad que conlleva representar al país en un evento de esta magnitud. Torrealba definió la participación como un "gran compromiso", destacando que la delegación llega con una voluntad firme de entregar lo mejor de sí misma en cada competencia.
Asimismo, la jefa de misión resaltó la cohesión del grupo, describiendo al equipo de trabajo como una unidad "engranada" gracias a la experiencia adquirida en eventos anteriores en los que Venezuela ha participado. Torrealba utilizó una metáfora contundente al referirse al ímpetu de los atletas, comparando sus ganas de triunfo y su entrega con el "devenir de un terremoto", calificando como admirable la determinación que poseen los venezolanos al momento de competir.






