En una emisión marcada por la emotividad y la honestidad, el exfutbolista Luis “Mago” Jiménez decidió romper el silencio respecto a las controversias que han rodeado su vida sentimental en los últimos tiempos. A través del programa “Primer Plano”, conducido por Fran García-Huidobro, el deportista abordó detalladamente el escándalo que lo vinculó con Gala Caldirola y Coté López, entregando una perspectiva íntima sobre los hechos y el impacto emocional que han tenido en su persona y en su entorno familiar.
Desde el inicio de la conversación, fue evidente que el “Mago” no se encontraba en un estado anímico indiferente. Visiblemente afectado, el entrevistado no pudo contener la emoción, llegando a las lágrimas al momento de reflexionar sobre sus acciones. Con un tono de voz cargado de pesar, Jiménez comenzó su intervención expresando los sentimientos que lo han acompañado durante este periodo de exposición mediática, asegurando tajantemente: “Me da pena, me da vergüenza”.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la responsabilidad y el concepto de las explicaciones públicas y privadas. El exfutbolista fue enfático al señalar que su presencia en el programa respondía a la necesidad de “dar la cara”, un acto que consideró correspondiente dada la magnitud de la situación. No obstante, marcó una línea clara sobre a quiénes considera que debe rendir cuentas. Según sus propias palabras, aunque intentó manejar la situación desde el primer momento con las personas involucradas, dejó claro que “la persona a la que le debo explicaciones es a Gala, a nadie más”, extendiendo este compromiso también hacia la familia de la española, a quienes tuvo la oportunidad de conocer.
Al ser consultado sobre la relación con su exesposa, María José, el “Mago” diferenció los conflictos. Si bien reconoció que existen asuntos pendientes, precisó que las disculpas dirigidas hacia ella corresponden a “cosas diferentes” y no necesariamente al núcleo del escándalo actual. Sin embargo, mostró una preocupación genuina por sus hijos, manifestando su arrepentimiento por haberlos expuesto a la mirada pública y al escrutinio mediático que conlleva una situación de esta naturaleza.
En cuanto a su manejo de la prensa y la decisión de no conceder entrevistas inmediatamente después de que estallara la polémica, Jiménez explicó que su silencio no fue un acto de evasión, sino una medida de protección a su privacidad. El exjugador descartó sentirse obligado a hablar, afirmando que su participación en “Primer Plano” fue una decisión voluntaria. Según explicó, el hecho de no haberse pronunciado al día siguiente de los hechos se debió a que consideraba que no era prudente “seguir alimentando todo el caos” que se había generado en los medios de comunicación.
Un aspecto crucial de la entrevista fue la aclaración sobre los rumores de infidelidad. Luis Jiménez desmintió categóricamente las especulaciones que sugerían una traición a Coté López con Gala Caldirola. En lugar de centrarse en la controversia, el deportista prefirió profundizar en los sentimientos que desarrolló por la española, describiéndola como una persona “especial” y destacando su particular visión de la vida y del amor.
Jiménez defendió la entrega emocional de Caldirola, quien a menudo es criticada por su intensidad. Lejos de verlo como un defecto, el exfutbolista confesó sentirse identificado con esa característica, asegurando que le gusta esa intensidad y que él mismo se considera una persona similarly apasionada. El relato se volvió aún más emotivo cuando describió la química y la complicidad que surgió entre ambos, enfatizando que el reencuentro con ella fue fundamental para el desarrollo de sus sentimientos.
Finalmente, el “Mago” reflexionó sobre su etapa vital actual. A sus 42 años y con hijos en crecimiento, confesó que no se encontraba en la búsqueda activa de una pareja ni proyectaba la posibilidad de enamorarse nuevamente o formar una familia. No obstante, reconoció que el sentimiento por Gala se dio de manera natural y espontánea, cerrando su intervención conmovido y reafirmando la intensidad del vínculo que logró construir con ella.






