El Presidente de la República, José Antonio Kast, ha determinado desmarcarse del simbolismo y las controversias que habitualmente rodean las conmemoraciones del 11 de septiembre, descartando la realización de actos oficiales en el Palacio de La Moneda. En lugar de encabezar ceremonias en la capital, el Mandatario se trasladará a la Región de Los Ríos junto al ministro de Defensa, Fernando Barros, para desarrollar una agenda enfocada en seguridad, infraestructura, vivienda, empleo y desarrollo industrial.
Esta estrategia, definida para su primer 11 de septiembre al mando del Ejecutivo, tiene como objetivo principal reducir la tensión política que suele marcar el aniversario del golpe de Estado. Asimismo, busca evitar que la efeméride se convierta en un flanco de crítica tanto por parte de sectores del oficialismo como del Partido Nacional Libertario (PNL), colectividad que ha intensificado la presión para que el Gobierno avance en la concesión de indultos a exuniformados, especialmente a aquellos condenados por hechos vinculados al estallido social.
Desde el Ejecutivo se ha hecho hincapié en la separación deliberada de estos temas. El Gobierno no organizará ceremonias oficiales ni el Presidente liderará homenajes en Palacio. Además, Kast descartó expresamente utilizar la fecha del aniversario del golpe como marco para anunciar eventuales indultos. Durante reuniones sostenidas con parlamentarios republicanos y del PNL en el Palacio de Cerro Castillo, el Mandatario reforzó esta postura: aunque contempla avanzar en los indultos para exintegrantes de las Fuerzas Armadas y de Orden, evitó comprometer plazos específicos y rechazó asociar el uso de esta facultad presidencial con la fecha del 11 de septiembre.
El despliegue territorial del Presidente en la Región de Los Ríos responde también al compromiso de visitar las 16 regiones del país antes del inicio de las Fiestas Patrias. Según su entorno, el Mandatario llegaría a la zona el mismo día 11, aunque no se descarta un viaje previo, con el fin de evitar quedar atrapado en un debate altamente polarizado sobre la conmemoración. Kast ya había señalado previamente que, si bien considera legítimo recordar fechas históricas como el 4 de septiembre de 1970, el 11 de septiembre de 1973 o el plebiscito de 2022, ello no implica que el Estado deba organizar una ceremonia oficial por cada una de ellas. Respecto a la liturgia habitual de los viernes en La Moneda, el Presidente indicó que no tendría inconveniente si se solicita rezar por una intención particular, pero reiteró que no habrá una misa presidencial especial ni un acto conmemorativo organizado por el Ejecutivo.
No obstante, esta fórmula parece insuficiente para diversos sectores. Mientras la oposición y organizaciones de derechos humanos podrían interpretar la ausencia de un acto oficial como una falta de reafirmación institucional contra el golpe de Estado y las violaciones a los derechos humanos, el PNL mantiene su foco en la celeridad de los indultos. Esta situación adquiere un matiz particular debido a que Kast votó por la continuidad de Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988, hecho que mantiene bajo escrutinio sus gestos frente a esta fecha. Por otro lado, sectores libertarios, incluyendo a Johannes Kaiser, han interpretado el 11 de septiembre como una "liberación" o una "gesta heroica".
La tensión quedó evidenciada en la reunión de Cerro Castillo, donde los diputados del PNL Hans Marowski, Pier Karlezi, Gloria Naveillan y Paulina Muñoz presionaron al Gobierno. Marowski advirtió que la bancada recordará al Presidente sus promesas de campaña si este se aparta del proyecto ofrecido al país, calificando como "insuficiente" el ritmo de estudio de los indultos, los cuales el Ejecutivo afirma analizar "caso a caso". Por su parte, la diputada Paulina Muñoz sostuvo que los indultos son la única "señal potente" que necesitan las fuerzas policiales y militares para enfrentar el crimen. Pier Karlezi, en tanto, manifestó escepticismo ante la falta de fechas firmes, declarando estar en una posición de "ver para creer". Karlezi también mencionó compromisos del Ejecutivo para apoyar iniciativas del PNL y gestiones administrativas, como la firma de delegados presidenciales para autorizar funerales de personas fallecidas en los centros penitenciarios de Punta Peuco y Colina 1.
En cuanto a la agenda en Los Ríos, el Presidente iniciará sus actividades en La Unión, participando en un hito relacionado con una inversión superior a 500 mil millones de pesos para el mejoramiento del barrio Irene Daiber. Posteriormente, visitará el proyecto habitacional Altos de Radimadi. En Valdivia, realizará una visita inspectiva al nuevo retén de Carabineros de Las Ánimas, obra con una inversión de 2.500 millones de pesos. Finalmente, visitará los astilleros ASENAV para relevar la inversión regional, el empleo y las capacidades estratégicas de la industria naval en la agenda de Defensa.





