Un grupo de integrantes de la Red de Clubes de Observadores de Aves de Valle del Cauca, liderada por la CVC, logró avistar, fotografiar y grabar un águila arpía en la Reserva Forestal Protectora Nacional de los ríos San Cipriano y Escalerete, en Buenaventura, convirtiéndose en protagonista de un hallazgo para la biodiversidad de la región. El suceso ocurrió en medio de una jornada de observación de aves en la que participaron los fotógrafos profesionales Diego Fernando Mejía, Maribel Rivera, Crhistian Trejos, Leidi Johanna Hidalgo, Javier Roa y Alejandro Vera.
El avistamiento comenzó cuando Maribel advirtió la presencia de una enorme ave rapaz sobrevolando el área, según relató Diego Mejía. Unos minutos después, Crhistian también la localizó cuando se posó en un árbol. Aunque inicialmente los fotógrafos no tenían certeza de qué ave se trataba, consiguieron tomarle fotografías y videos que luego compartieron con expertos, comunidades y otros observadores de aves. Tras consultar con los especialistas y contrastar las características del ejemplar, se determinó que se trataba de un águila arpía, una especie grande asociada principalmente a los bosques tropicales y reconocida por ser uno de los principales depredadores de los ecosistemas donde vive.
Para los fotógrafos, el hallazgo generó una emoción tan grande que debieron hacer una pausa en la jornada para celebrar. Diego Mejía señaló que para los pajareros con trayectoria en la actividad, el encuentro fue extraordinario. Por su parte, Crhistian Trejos, guía y observador de aves, indicó que realizar el primer registro de águila arpía para el departamento del Valle del Cauca significa mucho, al tratarse de la rapaz más poderosa del neotrópico y una de las joyas de la biodiversidad colombiana.
Trejos mencionó además que confirmar la presencia de esta especie en las selvas del Valle del Cauca deja ver el buen estado de conservación en el territorio, ya que el ave requiere de bosques maduros y extensos para poder cazar y mantenerse. Agregó que su supervivencia depende directamente del compromiso con la protección del ecosistema.
En la misma línea, el biólogo Milton Reyes, experto en aves de la CVC, resaltó que encontrar esta especie es muy significativo, debido a que hasta el momento no se contaba con un registro documentado de la misma en el departamento. El especialista recordó que la literatura sobre la distribución del águila arpía en Colombia ha reportado históricamente su presencia principalmente en regiones como el Chocó, la Amazonía y sectores de la Orinoquía.
Por este motivo, la documentación obtenida en la Reserva Forestal Protectora Nacional de los Ríos San Cipriano y Escalerete representa un aporte importante para el conocimiento de la distribución de la especie en el país y demuestra la relevancia de las áreas protegidas y los ecosistemas vallecaucanos. Ante este panorama, los expertos hicieron hincapié en la necesidad de continuar promoviendo la observación, el monitoreo y la conservación de la biodiversidad.
El biólogo de la CVC agregó que el registro cobra mucha importancia porque el águila arpía requiere grandes extensiones de bosque y árboles de gran porte para desarrollar su ciclo de vida. Explicó que es considerada un depredador tope que se alimenta de presas de gran tamaño como osos hormigueros, perezosos y venados, y que su presencia está asociada a ecosistemas con buenas condiciones de conservación. Debido a esto, se recomendó a los viajeros y personas interesadas en ver este tipo de aves que lo hagan de manera responsable, cuidando la integridad de los animales sin perturbarlos y conservando el medio ambiente.
El águila arpía, cuyo nombre científico es Harpia harpyja, es catalogada como una de las especies de aves rapaces más grandes y fuertes del mundo. Puede alcanzar aproximadamente un metro de longitud y alrededor de dos metros de envergadura, siendo las hembras mucho más grandes que los machos. A pesar de su gran tamaño, la especie puede desplazarse con habilidad entre el bosque. Está asociada a zonas boscosas y se reproduce de manera lenta, una característica que hace especialmente importante la conservación de los ecosistemas en los que habita. Actualmente, la especie está catalogada como vulnerable a nivel global según información reciente de la literatura especializada.
Finalmente, desde la CVC se indicó que la presencia de esta ave en el departamento debe convertirse en una oportunidad para seguir fortaleciendo el monitoreo de la biodiversidad y el conocimiento de las especies que habitan los bosques vallecaucanos.





