La Sala I de la Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional ha tomado una resolución clave en el marco de un conflicto de competencias vinculado a una denuncia formalizada por el tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino. La presentación judicial apunta a la existencia de un posible complot en contra de las principales autoridades de la entidad madre del fútbol nacional.
De acuerdo con el fallo al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, el juez Mariano Llorens determinó que sea el Juzgado Federal N°5, el cual se encuentra a cargo de la jueza federal María Eugenia Capuchetti, el que continúe con la tramitación de la causa. El magistrado sustentó su decisión en el argumento de que dicho tribunal se encuentra “en mejores condiciones para profundizar la investigación de los hechos”.
El origen de esta disputa judicial se remonta a la presentación realizada por Toviggino, quien decidió accionar legalmente contra el juez en lo penal económico Diego Amarante. La reacción del tesorero de la AFA se produjo luego de que un medio de comunicación revelara que Amarante habría mantenido comunicaciones con autoridades de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El propósito de dichos contactos habría sido solicitar que ampliaran su denuncia y agravaran de esta manera las acusaciones que pesaban tanto sobre el propio Toviggino como sobre el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
Esta controversia se desprendió, a su vez, de otra causa judicial que fue iniciada previamente por el fiscal federal Guillermo Marijuan. Dicho expediente se originó a partir de la recepción de un correo electrónico anónimo. En este mensaje se advertía acerca de una presunta maniobra llevada adelante por el Poder Ejecutivo Nacional, cuyo objetivo habría sido entregar a “terceras personas” un dispositivo de almacenamiento tipo pendrive. El contenido de este elemento contendría información vinculada a la administración de la AFA, la cual presuntamente debía ser “tergiversada” para luego ser incorporada formalmente como elemento de prueba en una causa que se investiga contra los dirigentes del fútbol argentino. Esa primera causa quedó inicialmente bajo la órbita del Juzgado Federal N°1, a cargo de la jueza María Servini.
El conflicto sobre la competencia legal para entender en la denuncia presentada por Toviggino comenzó a gestarse cuando la jueza María Eugenia Capuchetti se declaró incompetente para intervenir en el expediente. En aquel momento, la magistrada remitió las actuaciones al Juzgado N°1 de Servini, bajo la consideración de que ambos expedientes mantenían una “relación estrecha”.
No obstante, la situación procesal dio un giro cuando la titular del Juzgado Federal N°1 también rechazó intervenir en el caso. Servini se declaró incompetente al entender que la denuncia del tesorero de la AFA trataba sobre “hechos nuevos” y de carácter “autónomo”, descartando de esta manera la existencia de un “vínculo alguno entre las conductas pesquisadas en uno y otro sumario”.
Ante este escenario de declinaciones cruzadas de competencia entre los tribunales involucrados, debió intervenir la Cámara Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional para resolver la disputa jurisdiccional. Finalmente, el tribunal de alzada resolvió que sea el Juzgado Federal N°5 el que quede formalmente a cargo de la presentación realizada por el tesorero de la AFA en contra del juez en lo penal económico Diego Amarante.
Pese a haber determinado qué juzgado continuará inicialmente con la investigación de esta presentación en particular, el juez Mariano Llorens dejó abierta una puerta para el futuro procesal de los expedientes. En el fallo emitido por la Sala I, el magistrado no descartó la posibilidad de que se disponga una eventual unificación de las causas más adelante. Esto ocurriría en el escenario de que el avance de la investigación logre demostrar que los hechos denunciados forman parte de una misma maniobra global. De este modo, la investigación judicial en torno a las presentaciones derivadas del correo anónimo y la denuncia contra el juez Amarante continúa su curso en los tribunales federales, a la espera de nuevas medidas de prueba que determinen la existencia o no de las maniobras denunciadas por la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino.





