En el marco de una sesión informativa llevada a cabo ante la Comisión en Asuntos de Desarrollo Productivo, Energía y Minas, Infraestructura y Trabajo del Senado, el ministro de la Producción, Juan Carlos Requejo Alemán, presentó un informe detallado sobre la situación actual de las condiciones del mar peruano. El objetivo primordial de su comparecencia fue exponer de manera clara las acciones que el Ministerio de la Producción está adoptando frente a las anomalías oceanográficas actuales y los posibles efectos que estas podrían generar sobre la actividad pesquera en todo el territorio nacional.
Durante su exposición, el ministro Requejo informó que las anomalías oceanográficas detectadas en la costa se encuentran bajo una vigilancia constante. El titular del sector subrayó que la alerta se mantiene vigente ante la posibilidad de un fenómeno de Niño Costero de carácter severo. Esta situación de vigilancia es fundamental para que el Estado pueda anticipar y gestionar los impactos que este escenario climático podría provocar en la productividad del litoral.
El informe ministerial señaló que los efectos derivados de estas variaciones en las condiciones marítimas ya se han venido percibiendo desde los primeros meses del presente año. Según el reporte presentado por el funcionario, esta inestabilidad en el mar no es un escenario hipotético, sino una realidad que ya está afectando tanto a la pesca industrial como a las diversas actividades pesqueras de carácter artesanal en distintas zonas del país.
En cuanto a la pesca industrial, Requejo precisó que el recurso anchoveta es uno de los más vulnerables ante el incremento de las temperaturas en el mar, lo que genera preocupación en el sector. Paralelamente, en lo que respecta a la pesca artesanal, el ministro señaló que se ha registrado una disminución en las descargas, un hecho que evidencia las dificultades que los pescadores artesanales están enfrentando debido a las fluctuaciones en las condiciones del océano.
Ante la complejidad del escenario, el ministro destacó la importancia de contar con un respaldo científico para la toma de decisiones. En ese sentido, sostuvo que el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) mantiene un seguimiento permanente de las condiciones del océano. La información que provee este organismo es crucial, ya que permitirá a las autoridades realizar un monitoreo constante y ajustar las decisiones según la evolución que presenten los cambios en el entorno marino.
Sobre la necesidad de la observación técnica, el ministro fue enfático: “Dadas las condiciones particulares que tiene hoy nuestro mar, lo que exige la ciencia es un monitoreo permanente; entonces, el IMARPE está en monitoreo permanente”, puntualizó Requejo, reafirmando que la gestión de la situación se basará en el seguimiento científico de las variables oceánicas.
En cuanto a las medidas de gestión que ya se han implementado, el titular de Producción detalló que su despacho ha emitido 19 medidas de ordenamiento pesquero para regular la actividad. Además, informó que el ministerio está gestionando recursos destinados a la reparación y el mantenimiento de los desembarcaderos artesanales, con el fin de asegurar que la infraestructura necesaria para la labor de los pescadores se encuentre en condiciones óptimas.
Asimismo, Requejo anunció que el Ministerio de la Producción se encuentra preparando una declaratoria de emergencia que involucrará a los sectores de la pesca y la acuicultura. Esta medida busca establecer mecanismos especiales de apoyo para aquellos productores y trabajadores que se vean directamente afectados por las condiciones climáticas que se registran actualmente en la costa peruana.
Una de las acciones clave contempladas en la estrategia de respuesta es el establecimiento de un tratamiento diferenciado para las deudas de los pescadores y productores que resulten perjudicados por la situación. El ministro explicó que este mecanismo tiene como finalidad evitar un deterioro en la situación financiera de los afectados, buscando proteger su estabilidad económica frente a la disminución en la producción.
Finalmente, la sesión permitió que los senadores realizaran diversas consultas y solicitaran precisiones sobre las medidas específicas que se están planificando para sus respectivas regiones y para los diversos sectores productivos de sus zonas. Este intercambio de información fue parte fundamental de la sesión parlamentaria, permitiendo que los legisladores conozcan las estrategias de apoyo que se ejecutarán para asegurar que las acciones del Estado lleguen de manera efectiva a los sectores más vulnerables de la cadena productiva.






