Boca Juniors consiguió un resultado fundamental este martes al imponerse por 1-0 frente a São Paulo en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El encuentro, disputado en el estadio La Bombonera, no fue una actuación brillante del conjunto xeneize, pero la efectividad fue clave para obtener la victoria y viajar con ventaja a la revancha programada para la próxima semana en el estadio Morumbí. El único tanto del encuentro fue producto de la construcción colectiva, destacando una genialidad de Leandro Paredes y el oportunismo de Miguel Merentiel.
El duelo estuvo marcado por la presencia de figuras que conocen profundamente el club de la Ribera. Entre ellos destaca Jonathan Calleri, actual capitán y figura del conjunto brasileño, quien regresó a La Bombonera tras casi 11 años. Antes del inicio del partido, el delantero argentino compartió declaraciones con ESPN donde expresó el respeto y cariño que siente por la institución, aunque aclaró su identidad futbolística personal: "Mi corazón es de All Boys, y hay un cantito de la hinchada que habla sobre lo lindo que es imaginarse jugando en la cancha de Boca. Cuando estás en las categorías juveniles, el gran sueño de cualquiera es pisar los estadios de Boca y River", reveló.
La previa del encuentro también estuvo rodeada de debates administrativos. El club Vélez Sarsfield presentó un reclamo formal a nivel local debido a la inclusión de seis futbolistas extranjeros en la lista de Boca Juniors para esta competencia. Sin embargo, la reglamentación de la CONMEBOL no establece restricciones de cupos para jugadores foráneos, lo que permitió al entrenador Rodolfo Arruabarrena concentrar a los seis de origen extranjero: Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa, Carlos Palacios, Enner Valencia y Ángel Romero.
En cuanto a la formación y las dudas tácticas, Boca Juniors presentó una alineación compuesta por Álvaro Montero en el arco; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco en defensa; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Tomás Belmonte en el mediocampo; y en la delantera, Alan Velasco junto a Miguel Merentiel y Leonel Flores. No obstante, persistían incógnitas sobre la zaga central, donde se debatía si Marco Pellegrino o Facundo Herrera sería el acompañante de Lautaro Di Lollo, así como la decisión de si Sebastián Villa volvería a ser titular o si se optaría por la juventud de Flores.
El historial entre ambos gigantes sudamericanos suma 12 enfrentamientos oficiales, con una ligera ventaja para el equipo argentino: cinco victorias para Boca, cuatro para el equipo paulista y tres empates. Este cruce representa la quinta serie eliminatoria entre ambos por torneos de la CONMEBOL. En las cuatro anteriores, Boca Juniors logró avanzar en tres ocasiones (Copa de Oro 1993, Supercopa 1994 y Recopa Sudamericana 2006), mientras que la única eliminación xeneize ocurrió en la Sudamericana 2007, cuando São Paulo se impuso por la regla del gol de visitante tras igualar 2-2 en el global.
El contenido histórico también remite a encuentros previos significativos. En una ocasión, bajo la dirección de Miguel Ángel Russo, Boca se impuso 2-1 ante un São Paulo que era el vigente campeón brasileño, con goles de Martín Palermo. Sin embargo, en aquella serie, el conjunto brasileño terminó eliminando a Boca en la revancha disputada en el Morumbí gracias a la vigencia de la regla del gol de visitante, norma que ya no rige en el fútbol moderno.
La dirección arbitral estuvo a cargo del chileno Piero Maza. El colegiado cuenta con antecedentes positivos con el conjunto azul y oro, habiendo dirigido cuatro encuentros oficiales con un saldo de tres victorias y un empate para el equipo argentino. El partido de vuelta se llevará a cabo en Brasil, donde São Paulo buscará revertir el resultado en su estadio, mientras que Boca intentará consolidar la ventaja obtenida en casa para avanzar a las semifinales de la competición.






