El escenario financiero de este martes 8 de septiembre se caracterizó por una marcada dualidad. Mientras que en los mercados internacionales se registró una tendencia negativa, con la caída de los principales índices de Wall Street y una creciente tensión geopolítica que elevó el precio del crudo, en el ámbito local el S&P Merval logró un avance en pesos, impulsado principalmente por los sectores energético y financiero.
En lo que respecta a la renta fija local, los bonos soberanos denominados en dólares cerraron la jornada con una mayoría de leves bajas. En esta primera rueda de actividad plena tras el feriado en Wall Street, los títulos operaron con un volumen reducido y mostraron retrocesos de hasta un 0,3%, afectando principalmente a los instrumentos de mayor duración. El contexto para la deuda de mercados emergentes no fue más favorable, con un descenso del 0,2% en el ETF EMB. En este marco, el riesgo país argentino se mantuvo con estabilidad, ubicándose en torno de los 490 puntos básicos.
Un aspecto relevante para el sector fue la postura de BlackRock. La mayor gestora de activos del mundo decidió mantener su perspectiva alcista sobre la deuda de los mercados emergentes. A pesar de que los rendimientos obtenidos hasta la fecha se han situado por debajo de sus proyecciones iniciales, la firma apuesta a que la política monetaria de la Reserva Federal y la disminución de las preocupaciones vinculadas al dólar favorecerán una recuperación de estos bonos durante los últimos meses de 2026.
En el mercado de pesos, los instrumentos financieros mostraron comportamientos diversos. Los bonos dólar linked registraron una caída promedio del 0,15%, con un desempeño más marcado en el tramo largo de la curva. Por su parte, los títulos ajustados por CER presentaron un avance del 0,15% en su tramo corto, aunque cedieron un 0,05% en los plazos medios y largos. En cuanto a los instrumentos a tasa fija, estos finalizaron la rueda sin cambios, mientras que los floaters lograron una ganancia del 0,1% en su tramo corto.
La atención de los inversores se encuentra ahora volcada hacia los indicadores macroeconómicos de la semana, destacándose la publicación del IPC nacional este jueves y el informe de inflación de Estados Unidos previsto para el viernes. Como anticipo local, los datos de la Ciudad de Buenos Aires mostraron una desaceleración de la inflación, pasando del 2,9% en julio al 1,7% en agosto. Este descenso se explicó por una baja de casi el 3% en los precios estacionales; no obstante, la inflación núcleo se mantuvo estable en 2,1%, lo que indica que las presiones subyacentes presentan resistencia. Las extrapolaciones para el Gran Buenos Aires sugieren una variación cercana al 1,6%, cifra que se alinea con lo previsto por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.
En el plano bursátil, el S&P Merval avanzó un 1,4% hasta alcanzar los 3.075.981,76 puntos, logrando recuperar el terreno perdido en la sesión anterior con un volumen negociado de $443.000 millones. Las acciones locales con mayores alzas fueron Transportadora de Gas del Sur (+3,6%), Banco Macro (+2,5%), BBVA Argentina (+2,4%), Sociedad Comercial del Plata (+2,1%) y Cresud (+2,1%). En la cotización de los ADRs en Wall Street, los resultados fueron mixtos: lideraron las subas Transportadora de Gas del Sur (+1,9%), Pampa Energía (+1,6%) e YPF (+0,9%), mientras que Bioceres (-2,7%), Mercado Libre (-2,6%) y Loma Negra (-1,3%) operaron a la baja. Cabe destacar que esta recuperación local se produjo a pesar de datos de actividad económica débiles, como la caída del 5% mensual y 4,9% interanual en la producción industrial manufacturera de julio, y el retroceso del 4,6% mensual en la construcción.
La volatilidad internacional fue alimentada por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Ataques contra infraestructura energética en el sur de Arabia Saudita, atribuidos a un grupo yemení respaldado por Irán, afectaron ciudades como Jazan, Najran, Abha y Khamis Mushait. Los incidentes dejaron al menos 73 heridos e incendios en instalaciones de servicios y energía, incluyendo una refinería en Jazan con capacidad para 400.000 barriles diarios. Ante este escenario, el petróleo WTI subió un 3% hasta los u$s94,25 y el Brent alcanzó la zona de los u$s98,70.
Finalmente, en Wall Street, los principales índices cerraron con pérdidas: el Dow Jones cayó un 1,2%, el S&P 500 un 0,5% y el Nasdaq un 0,3%. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense subieron levemente, situando la tasa a diez años en 4,79%. Por último, el dólar se debilitó frente a las principales monedas con un índice DXY de 98,9 puntos, mientras que el oro retrocedió un 1%, cerrando en u$s4.361 por onza.






