El Senado de la República se prepara para una jornada decisiva este martes, fecha en la que se llevará a cabo la votación del proyecto de Sala Cuna Universal. Esta instancia ocurre tras una semana de tensiones, luego de que la sesión anterior tuviera que ser suspendida debido a manifestaciones protagonizadas por diversos grupos en las gradas del Parlamento. De resultar aprobada la iniciativa, el proyecto avanzaría hacia su segundo trámite constitucional en la Cámara de Diputadas y Diputados.
En el marco de los preparativos para la votación, el Gobierno ha intensificado sus gestiones. Los ministros del Trabajo, Tomás Rau, y de la Mujer, Judith Marín, sostuvieron una reunión con organizaciones de la sociedad civil integradas en el movimiento "Sala Cuna Hoy". Durante el encuentro, los representantes ciudadanos exigieron que la iniciativa sea aprobada a la brevedad para garantizar el derecho de las trabajadoras.
El ministro Tomás Rau enfatizó que la propuesta busca poner fin a una discriminación que calificó como "centenaria" en contra de las mujeres. El punto central de la reforma es la eliminación del artículo 203 del Código del Trabajo, normativa que actualmente exige un mínimo de 20 trabajadoras para que el derecho a sala cuna sea exigible. Para el secretario de Estado, levantar esta restricción es fundamental en el contexto económico actual.
Respecto al financiamiento, el ministro Rau defendió la propuesta del Ejecutivo calificándola de "responsable". Explicó que la fórmula contempla un cargo del 0,35% al seguro de cesantía, lo que permitiría evitar la generación de nuevos costos directos para los empleadores. Rau argumentó que esta solución es sostenible en un periodo de contracción económica, citando que seis de las siete mediciones del Imacec de este año han sido negativas y que existe un alto nivel de desempleo, especialmente femenino, lo que hace necesario eliminar cualquier impuesto a la contratación.
Por su parte, la ministra de la Mujer, Judith Marín, hizo un llamado directo a los legisladores, tanto del oficialismo como de la oposición, instándolos a "ponerse en el lugar de las mujeres". Marín fue enfática al señalar que, en la etapa actual, la única opción viable es avanzar en el proyecto de ley, descartando la posibilidad de frenar o entrampar la discusión. Asimismo, manifestó la disposición del Gobierno para dialogar y mejorar la propuesta, reconociendo que pueden existir diferencias de opinión.
Desde la presidencia del Senado, Paulina Nuñez, militante de Renovación Nacional (RN), expresó su confianza en que la ley sea aprobada mañana. Nuñez destacó y agradeció la labor de las más de 30 organizaciones de la sociedad civil que conforman "Sala Cuna Hoy", señalando que su perseverancia ha sido clave para que el proyecto llegue a esta etapa. La presidenta del Senado subrayó que este proceso no representa un simple trámite legislativo, sino que constituye un hito importante en la vida de numerosas mujeres trabajadoras.
Sin embargo, el apoyo no es unánime ni exento de observaciones. Francisca Jünemann, presidenta Ejecutiva de Chile Mujeres e integrante de "Sala Cuna Hoy", aunque manifestó un respaldo "irrestricto" al proyecto, planteó necesidades urgentes. Jünemann solicitó que se aseguren transferencias anuales desde el fondo de Sala Cuna hacia el sistema público, específicamente a Junji e Integra. Según la dirigente, esto es vital para garantizar la continuidad horaria y anual del servicio, evitando que las mujeres deban desertar de sus empleos remunerados. Además, instó a reforzar el mandato de la Comisión Técnica de Financiamiento y de Sustentabilidad para que los montos cubran el valor real efectivo y los copagos sean mínimos, protegiendo así a quienes tienen menores ingresos.
En una línea mucho más crítica se encuentra la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Dirigentes de la organización, junto a asociaciones de funcionarias de Junji, Integra y el movimiento VTF, entregaron un documento en la oficina de partes de La Moneda solicitando al Presidente Kast que detenga la tramitación legislativa. Karen Palma, vicepresidenta de la Mujer y Equidad de Género de la CUT, pidió la creación de una mesa de diálogo con las trabajadoras de jardines infantiles.
Palma expresó su preocupación por el mecanismo de financiamiento que permite el copago y criticó la falta de apoyo adicional para las salas cunas públicas, que deberían operar solo con presupuestos anuales decrecientes. La dirigenta cuestionó que el proyecto sea a "costo cero" para los empleadores, proponiendo en su lugar un modelo de financiamiento tripartito, común en otros países, donde los empleadores también contribuyan a la seguridad social. Finalmente, la CUT alertó sobre la ausencia de una exigencia de reconocimiento oficial (RCO) en el proyecto, lo que pondría en riesgo los estándares mínimos de atención para los hijos e hijas de los trabajadores.





