Un hecho violento ha conmocionado a la comunidad de Paso Canoas, en la zona fronteriza entre Costa Rica y Panamá, luego de que un ataque armado dejara como saldo tres personas heridas con gravedad la tarde del pasado viernes. Las víctimas, que se encontraban compartiendo en un establecimiento comercial, fueron blanco de una agresión directa y coordinada que ha puesto en alerta a las autoridades de seguridad de la región.
De acuerdo con la información recabada, las víctimas han sido identificadas como dos ciudadanos de nacionalidad panameña, quienes mantienen el apellido Castro y poseen un vínculo filial de padre e hijo, además de un ciudadano costarricense. Los tres hombres se encontraban en un restaurante del centro de Paso Canoas cuando fueron sorprendidos por un individuo armado, quien ingresó al local con el objetivo claro de perpetrar la agresión.
El suceso se desarrolló de manera intempestiva y brutal. Según los reportes, el atacante entró al establecimiento y, sin mediar palabra, abrió fuego a quemarropa contra la mesa donde permanecían los tres hombres. La descarga de proyectiles fue inmediata, provocando que las víctimas cayeran heridas en el lugar mientras el agresor emprendía la huida rápidamente, logrando evadir la captura inmediata en la escena del crimen.
Este acto de violencia generó un estado de pánico generalizado entre los demás clientes y el personal que laboraba en el restaurante. Testigos describieron que, al escucharse las detonaciones, las personas presentes buscaron refugio desesperadamente para evitar ser alcanzadas por el fuego, mientras el caos se apoderaba del entorno comercial en el corazón de la zona fronteriza.
Una vez alertados, los cuerpos de primeros auxilios llegaron al lugar para brindar la atención inicial a los heridos. Los paramédicos estabilizaron a las víctimas en la escena antes de proceder con su evacuación médica urgente. En una primera instancia, los tres afectados fueron trasladados al Hospital de Ciudad Neily; sin embargo, dada la complejidad y la gravedad de las heridas, el personal médico determinó que era imperativo su traslado a un centro de mayor especialización.
Debido a esto, los pacientes fueron movilizados de urgencia hacia el Hospital Escalante Pradilla, ubicado en Pérez Zeledón, donde permanecen actualmente bajo observación médica constante. Los informes clínicos detallan que las víctimas sufrieron impactos de proyectil que resultaron en fracturas graves y lesiones severas localizadas específicamente en el hombro, la axila y el tórax. La magnitud de estas lesiones ha requerido una intervención especializada para tratar las complicaciones derivadas de los impactos balísticos.
Mientras los heridos luchan por su recuperación en Pérez Zeledón, las autoridades han desplegado un operativo en la zona del ataque. Efectivos de la Fuerza Pública, en conjunto con agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), procedieron a acordonar el área del restaurante para preservar la escena del crimen. El objetivo primordial de este despliegue ha sido el levantamiento de indicios balísticos, tales como casquillos y otros elementos materiales que permitan trazar la trayectoria de los disparos y, eventualmente, identificar el arma utilizada en el ataque.
El Organismo de Investigación Judicial ha iniciado las investigaciones pertinentes para esclarecer los motivos detrás de este atentado y dar con el paradero del sujeto armado que huyó del lugar. Hasta el momento, las autoridades se centran en el análisis de las evidencias recolectadas y en el testimonio de quienes presenciaron los hechos para reconstruir la cronología exacta del evento.
Este incidente resalta la vulnerabilidad de la zona fronteriza ante actos de violencia selectiva, dejando a tres personas en estado crítico y a una comunidad consternada por la facilidad con la que el agresor ejecutó el ataque en un espacio público y comercial. El estado de salud de los ciudadanos Castro y del costarricense sigue siendo monitoreado estrictamente por el equipo médico del Hospital Escalante Pradilla.






