El reconocido cantante y productor nacional, Douglas, se encuentra atravesando uno de los periodos más complejos de su vida pública y privada. Mientras lidia con el proceso de separación de Ana Sol Romero, su esposa durante más de dos décadas, el artista ha visto resurgir una polémica legal que lo vincula con una presunta estafa millonaria, situación que ha generado un fuerte revuelo en los medios de comunicación.
El conflicto salió a la luz nuevamente a través del programa ‘No es lo mismo’, emitido por Tevex, donde el músico emergente Eduardo Sandia decidió reflotar una antigua querella interpuesta contra el intérprete de "Sigo romántico". Según el relato de Sandia, el conflicto se originó a raíz de un contrato en el cual Douglas se comprometía a desarrollar un proyecto discográfico integral, que incluía no solo la producción musical, sino también asesoría profesional y la gestión de contactos estratégicos dentro de la industria musical para impulsar la carrera del artista emergente.
De acuerdo con las declaraciones de Sandia, el proceso se tornó problemático cuando el cantante y productor comenzó a solicitar sumas de dinero que, en total, habrían superado los 11 millones de pesos. El demandante afirma que, a pesar de haber realizado los pagos solicitados, Douglas nunca cumplió con las estipulaciones del contrato ni procedió a la devolución del dinero invertido, calificando la situación como una estafa.
Ante la gravedad de estas acusaciones, Douglas, quien regresó recientemente a Chile en el marco de su proceso de divorcio, decidió responder públicamente a través del programa ‘Plan Perfecto’. El artista fue tajante al calificar los argumentos de Sandia como "absolutamente falsos" y aclaró que estaba al tanto de la querella interpuesta en marzo de 2024, pero subrayó un punto fundamental: la acción legal fue desestimada.
Douglas explicó que la justicia rechazó la demanda luego de que él presentara pruebas contundentes que refutaban cada uno de los puntos expuestos por Sandia. Entre el material entregado al tribunal se encontraban conversaciones detalladas a través de WhatsApp y diversos correos electrónicos que, según el productor, demuestran que el trabajo fue efectivamente realizado y que las acusaciones carecían de fundamento.
Para dar contexto a la situación, Douglas relató que el vínculo comenzó cuando Eduardo Sandia lo contactó para grabar un disco en el momento en que el productor se encontraba instalado en Miami. El cantante describió el primer encuentro con el músico emergente, señalando que Sandia se mostró "muy salamero" y buscó "dorar la píldora" para obtener su favor y opinión como figura consagrada en la música.
En ese sentido, Douglas recordó que fue honesto con el artista desde el primer momento. Si bien reconoció que Sandia poseía un muy buen timbre de voz, fue crítico con el contenido de sus composiciones, calificando las letras de sus canciones como "muy infantiles". A pesar de estas observaciones creativas, Douglas decidió aceptar el desafío y trabajar con él en el proyecto discográfico.
Respecto a la cuestión económica, el productor aseguró que, tras revisar el material de Sandia, decidió cobrarle únicamente la mitad de sus honorarios habituales por la producción de una canción, acuerdo que fue aceptado por el cantante emergente. Douglas afirmó haber dedicado cinco meses de trabajo intenso, coordinando a sus músicos y grabando la instrumentación de ocho canciones.
Sin embargo, el artista reveló un giro inesperado en la historia: según su versión, el proyecto quedó inconcluso no por su falta de gestión, sino por la ausencia de Sandia. El productor sostiene que, cuando el disco ya estaba grabado en su totalidad y solo faltaba que el cantante registrara su voz —paso final en la producción de un álbum—, Sandia dejó de responder las llamadas y desapareció del proceso.
Douglas enfatizó que insistió repetidamente en que el artista grabara sus voces, llegando incluso a ofrecerle facilidades para arreglar las cuentas posteriormente si presentaba problemas económicos, pues no quería que un trabajo de cinco meses se desperdiciara. Pese a estos esfuerzos, el músico emergente nunca retomó el contacto.
Finalmente, el intérprete de "Pequeña y frágil" aseguró que el intento de reflotar una querella ya desestimada responde a una "mala intención" de Eduardo Sandia, quien, a juicio de Douglas, busca "sacar provecho de cualquier situación" mediante una demanda que calificó como "una ridiculez" por carecer de pruebas.





