Tras nueve años de relación, Mica Viciconte y Fabián Cubero han consolidado un proyecto de vida familiar que hoy encuentra un nuevo reflejo en su espacio personal. La pareja, que convive junto a su hijo Luca, de cuatro años, reside en una propiedad ubicada en la zona norte del Gran Buenos Aires. Recientemente, el exfutbolista y la figura de Telefe han decidido emprender una importante remodelación de su vivienda, cuyos resultados han sido compartidos detalladamente a través de sus redes sociales, permitiendo a sus seguidores conocer la nueva estética de su hogar.
El eje central de las reformas fue la creación de espacios diseñados específicamente para ofrecer la mayor comodidad posible en el disfrute diario de la familia. Para lograr este objetivo, la pareja optó por una propuesta que combina un diseño moderno con una corriente minimalista. Esta elección estética quedó plasmada en la implementación de tonos neutros, el uso de líneas simples y la incorporación de materiales contemporáneos, elementos que en conjunto han otorgado una cara completamente nueva a la propiedad, alejándola de estilos recargados y apostando por la sobriedad.
En términos arquitectónicos, Cubero y Viciconte buscaron que la estructura de la casa se adaptara mejor a su dinámica cotidiana. Una de las decisiones más relevantes fue la eliminación de barreras visuales, una estrategia que permitió obtener sectores mucho más luminosos, espaciosos y, sobre todo, relajantes. Esta apertura de los ambientes se complementó con una política de decoración basada en la moderación; el uso de pocos elementos decorativos fue una decisión clave y deliberada con el fin de mantener el orden y la armonía visual en cada una de las habitaciones.
Uno de los espacios que experimentó la transformación más radical fue el playroom. En este sector, el cambio comenzó por el suelo, donde se sustituyó el antiguo piso gris por porcelanato Malbec. La elección de este material no fue casual, ya que aporta una calidez necesaria al ambiente y logra unificar el espacio a nivel visual. En cuanto al equipamiento, el área fue acondicionada para el esparcimiento del pequeño Luca, conocido como «Poroto», instalando una mesa para jugar al pool y otra de ping pong, permitiendo que el niño pase largas horas dedicadas a estas actividades recreativas.
La luminosidad se estableció como uno de los pilares fundamentales en las zonas de descanso de la vivienda. Tanto en el dormitorio principal de la pareja como en el cuarto destinado al niño, se aplicó un criterio de diseño orientado a maximizar la entrada de luz natural. Para ello, se instalaron cortinas blancas que se extienden desde el techo hasta el piso, complementando el ambiente con paredes pintadas en colores pasteles y tonalidades suaves. Esta combinación no solo potencia la claridad de los cuartos, sino que también añade una sensación de calidez y serenidad a los espacios más privados del hogar.
Para finalizar el recorrido por la propiedad, destaca un rincón especialmente diseñado para la sofisticación y la convivencia: la vinoteca. Este espacio fue proyectado para integrarse de forma armónica con la modernidad general de la casa, evitando rupturas estéticas con el resto de las habitaciones. La vinoteca se presenta como el lugar ideal para la organización de reuniones sociales, fusionando la funcionalidad de un área de almacenamiento de vinos con un diseño contemporáneo que refleja el estilo de vida de sus dueños.
Con estas modificaciones, Mica Viciconte y Fabián Cubero han logrado transformar su residencia en un refugio que equilibra la modernidad arquitectónica con las necesidades afectivas y recreativas de su familia, priorizando siempre la luz, el orden y la funcionalidad de cada metro cuadrado.






