La ruptura del vínculo profesional entre la cantante y actriz Martina “Tini” Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, ha desencadenado una crisis familiar que se intensifica día a día. Lo que comenzó como una decisión de separar los negocios personales de los familiares ha escalado hacia una compleja batalla legal y financiera, centrada en una auditoría patrimonial que busca esclarecer la administración de los ingresos de la artista.
La tensión quedó evidenciada recientemente durante la presentación de Tini en Guadalajara, en el marco de su “Futtura World Tour 2026″. En un gesto que fue interpretado como una señal clara del estado de su relación filial, la cantante sorprendió a sus seguidores al eliminar de su setlist las canciones “Pa” y “Ángel”, ambos temas dedicados a su padre. Durante el show, Tini se dirigió al público con un mensaje de fortaleza, asegurando que se siente “más firme que nunca” y “más feliz que nunca”. En sus agradecimientos, destacó la importancia de su equipo, sus amigas y el “amor de su vida”, omitiendo deliberadamente a su familia. El momento fue particularmente significativo ya que la artista se encontraba vestida de novia y contaba con la presencia de su pareja, Rodrigo De Paul, en el recinto.
Desde el entorno de los padres de la cantante, el abogado Agustín Rodríguez, amigo íntimo de Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera, ha intentado bajar el tono del conflicto. En declaraciones brindadas a Primicias Ya, Rodríguez afirmó que la solicitud de una auditoría no implica necesariamente una sospecha de irregularidades. Según el letrado, Alejandro Stoessel ya habría remitido la documentación requerida por el apoderado de Tini y, hasta el momento, no han recibido nuevas notificaciones. Asimismo, el abogado señaló que no existen acciones judiciales o extrajudiciales que ameriten consejos legales adicionales en este punto. Respecto al vínculo con su madre, indicó que, aunque la relación no es la misma de antes, no podría definirse como una "mala relación", aunque admitió desconocer el punto de inflexión exacto que provocó el distanciamiento.
Sin embargo, la trama adquiere matices más oscuros al analizar el entorno legal que ahora rodea a la cantante. Investigaciones publicadas por LA NACION revelaron que los movimientos legales de Tini Stoessel están vinculados a figuras controvertidas. Entre ellos se destaca Leonardo Scatturice, un exagente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y fundador de la agencia privada C3 Consulting. Scatturice habría sido quien recomendó al abogado tributarista Horacio Díaz Sieiro para analizar la estructura societaria montada por Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera y evaluar posibles acciones judiciales.
El vínculo entre estos profesionales y la artista parece haberse gestado a través del círculo íntimo de Rodrigo De Paul. Específicamente, se menciona la figura de Alejandro Omar Calián, apodado “El Turco”, quien fue allanado en marzo pasado en una causa que investiga presuntas maniobras financieras para la compra de dólares oficiales durante el cepo cambiario, con supuesta connivencia de exfuncionarios del Banco Central.
El núcleo del conflicto radica en el control del patrimonio de Tini, el cual se estima que ronda los 70 millones de dólares. Según trascendió, la auditoría solicitada por la cantante habría revelado que su padre es el único beneficiario de sus ganancias. Informaciones difundidas en el ciclo "Los Profesionales" sugieren que la artista carece de control real sobre sus ingresos pasados y futuros, ya que los contratos discográficos serían cobrados por una sociedad en la que ella no posee participación accionaria, firma ni acceso a las cuentas.
De acuerdo con el periodista Damián Rojo, Stoessel habría firmado documentación sin comprender el alcance real de los contratos, basándose en la confianza hacia sus representantes. Si bien no cedió sus derechos de imagen o comerciales, la estructura financiera permite que las sociedades controladas por Alejandro acumulen el dinero generado por la obra de la joven. Se reportó que la artista solo logró acceder a una cuenta propia en junio de 2026 tras la intervención de sus abogados.
Este entramado societario incluye derechos de imagen y merchandising, activos que estarían bajo el control de entidades como la empresa QTV, fundada por Alejandro y Francisco Stoessel. Como detalle adicional, circularon versiones que indican que Tini poseía un límite mensual de tan solo 5.000 dólares en su tarjeta personal. Ante estas revelaciones, el argumento esgrimido para centralizar los fondos en manos del padre sería la supuesta protección de la joven frente a eventuales reclamos legales externos.






