Argentina ha alcanzado una nueva marca en su producción de crudo, situándose cada vez más cerca de alcanzar la meta simbólica de un millón de barriles diarios. Según los datos revelados en el informe de julio elaborado por RICSA ALyC, el país registró una producción de 916.200 barriles por día durante dicho mes, lo que representa un incremento del 17,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento sostenido encuentra su motor principal en el desarrollo de los recursos no convencionales de la formación Vaca Muerta.
El peso de la Cuenca Neuquina en la matriz energética nacional es determinante. Esta región, que abarca territorios de Neuquén, Río Negro, Mendoza y La Pampa, concentró una producción de 722.142 barriles diarios en julio, lo que equivale al 79% del total de la producción petrolera de Argentina. Dentro de este ecosistema, Vaca Muerta se consolida como el núcleo operativo fundamental, aportando 643.581 barriles diarios, cifra que representa el 70,5% de todo el petróleo producido en el país.
El dinamismo de Vaca Muerta se refleja no solo en el volumen, sino también en su infraestructura. La formación registró un crecimiento interanual del 27% y alcanzó un total de 4.716 pozos activos en julio, sumando 42 nuevas perforaciones respecto al mes previo. Para dimensionar la magnitud de este salto productivo, el informe señala que en los últimos doce meses la formación incorporó 139.715 barriles diarios, un volumen que supera lo que generaba la totalidad de la formación en el año 2018. En un lapso de ocho años, su producción se ha multiplicado casi 12 veces, manteniendo un crecimiento promedio anual del 36%.
En términos financieros, este incremento en la extracción ha tenido un impacto directo en el ingreso de divisas. La provincia de Neuquén, consolidada como el principal motor exportador energético, generó US$897 millones en exportaciones de combustibles y energía durante julio. En el acumulado de los primeros siete meses de 2026, la provincia alcanzó la cifra de US$5.122 millones en exportaciones.
A escala nacional, el sector de combustibles y energía exportó US$1.506 millones en julio, logrando un superávit de US$884 millones. Este resultado positivo fue impulsado por una combinación de mayores volúmenes enviados al exterior y una mejora en los precios internacionales. Específicamente, los ingresos por exportaciones de petróleo sumaron US$1.020 millones en julio, lo que implica un aumento del 144% interanual y un crecimiento del 36,2% frente a junio. En los primeros siete meses del año, los ingresos por exportación de crudo totalizaron US$5.722 millones, un crecimiento del 59,2% respecto al periodo anterior.
El contexto global ha favorecido estos resultados. El precio del barril Brent promedió los US$83,8 en julio, frente a los US$71 registrados en julio de 2025, marcando una subida interanual cercana al 18%. Este escenario estuvo influenciado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, particularmente el cierre del estrecho de Ormuz desde mediados de julio, que redujo el tránsito de crudo de 4,4 a 3 millones de barriles diarios, sumado a las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
Respecto a la distribución de la producción entre las operadoras, YPF lidera el mercado nacional con una producción de 348.000 barriles diarios en julio, lo que representa el 38% del total. Dentro de su cartera, el bloque Loma Campana-LII se posicionó como el activo individual más relevante con 67.000 barriles diarios. Le sigue Pan American Energy con 103.000 barriles diarios (11%), mientras que Pluspetrol alcanzó los 94.000 barriles diarios (10%), desplazando a Vista Energy, que quedó con el 9%. El avance de Pluspetrol se vincula directamente con la incorporación de los activos de la ex ExxonMobil Exploration Argentina. Por su parte, Shell Argentina fue la empresa con el mayor crecimiento mensual, registrando una suba del 33,3%.
Con una brecha de apenas 83.800 barriles por día para llegar al millón, Argentina continúa expandiendo su capacidad productiva y exportadora, apoyada en el avance de la infraestructura y el predominio del sector no convencional.






