Tensión diplomática total entre Rusia y Alemania. El gobierno ruso ha anunciado el cierre definitivo de todas las filiales del Instituto Goethe en su territorio.
Esta medida fue confirmada por el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov, durante su intervención en el Foro Económico Oriental celebrado en Vladivostok. Las sedes que dejarán de operar se ubican en Moscú, San Petersburgo y Yekaterimburgo. Lavrov fue tajante al afirmar que el cierre ocurre después de que Alemania expulsara al centro cultural Casa Rusa en Berlín, señalando que, de no actuar, Rusia no se respetaría a sí misma. Para el diplomático, Alemania tomó un paso consciente que implica el fin de su presencia cultural en suelo ruso, a pesar de las tensiones previas derivadas de las relaciones con Occidente por la situación ucraniana.
El origen de esta crisis se remonta a incidentes ocurridos en el aeropuerto de Leipzig. El pasado 4 de agosto se detectó un dron con carga explosiva y se reportó la colisión de otro vehículo aéreo no tripulado contra un avión de carga de DHL. Diez días más tarde, las autoridades hallaron un tercer aparato junto a más explosivos.
Ante esto, el Gobierno alemán responsabilizó a Rusia de un presunto "ataque híbrido". Como represalia, Berlín anunció el cierre del consulado ruso en Bonn a partir del próximo 18 de septiembre, además de cancelar el contrato de actividad de la Casa Rusa y convocar al embajador ruso en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Por su parte, el presidente Vladimir Putin ha negado las acusaciones, asegurando que Alemania no tiene pruebas de que Rusia represente una amenaza y vinculó estas denuncias a la difícil situación política interna de la nación europea.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.




