Carlos Navarro, ampliamente conocido en el ámbito mediático como "El Yoyas", ha sido durante años una figura recurrente en la televisión española, principalmente recordado por sus intensas y fuertes discusiones en los platós. Sin embargo, lo que durante mucho tiempo fue percibido por la audiencia como parte de un espectáculo televisivo, comienza a revelarse ahora como un patrón de comportamiento mucho más oscuro y doloroso. Recientemente, Silvia Fominaya, presentadora, actriz y modelo, ha decidido romper su silencio para relatar las situaciones de temor y acoso que vivió debido a la actitud del exconcursante de Gran Hermano.
En una conversación mantenida este miércoles con Sonsoles Ónega en el programa "Y ahora Sonsoles", Fominaya detalló su experiencia personal con Navarro. Estas declaraciones cobran una relevancia especial en el contexto actual, ya que Carlos Navarro se encuentra cumpliendo una condena en prisión por delitos de maltrato, lesiones, amenazas y vejaciones cometidos contra su expareja, Fayna Bethencourt, y los dos hijos que tienen en común.
Durante la entrevista, Fominaya fue tajante al describir que la agresividad de El Yoyas no era un fenómeno limitado únicamente a su relación con las mujeres. Para respaldar su testimonio, la presentadora recordó los constantes enfrentamientos que Navarro protagonizó durante su etapa de mayor visibilidad televisiva, citando específicamente sus choques con figuras como Antonio David Flores, Coto Matamoros y Javier Sardá en el emblemático programa Crónicas Marcianas.
Según el relato de Fominaya, en aquel entonces Navarro justificaba su comportamiento errático y violento asegurando que simplemente estaba interpretando un "papel" para la televisión. No obstante, la presentadora sostiene que dicha explicación no coincidía en absoluto con la realidad de lo que ella experimentó fuera de las cámaras. Fominaya narró que, tras coincidir profesionalmente con él, comenzó a notar que Navarro la seguía sistemáticamente después de finalizar las grabaciones en el plató.
La situación se agravó, según explica Fominaya, tras su salida voluntaria de "La isla de los famosos". En aquel momento, Fayna Bethencourt entró en el programa en su lugar, y la presentadora afirma que Navarro "lo pagó con ella". Fominaya sostiene que el exconcursante incrementaba su nivel de agresividad cuando aparecían juntos en pantalla, utilizando dicha conducta como una herramienta para llamar la atención.
El acoso trascendió el ámbito laboral y comenzó a afectar la vida cotidiana de la presentadora. En una época en la que los trabajadores se desplazaban a la cadena de televisión en sus propios vehículos, Fominaya relató que El Yoyas llegaba a esperarla junto a su coche para seguirla posteriormente hasta su domicilio. "Me seguía, sabía dónde vivía", confesó la modelo, relatando un episodio concreto en el que Navarro apareció inesperadamente mientras ella paseaba a su perro. Ante el clima de inseguridad y miedo, Fominaya se vio obligada a contar con el apoyo de un amigo del gimnasio que le sirviera de guardaespaldas durante un periodo de tiempo.
Uno de los momentos más críticos mencionados fue un incidente que quedó registrado en las cámaras de televisión: Navarro le lanzó una botella de agua directamente a la cabeza. Según Fominaya, la situación no pasó a mayores gracias a la intervención de la persona que la acompañaba en ese momento. A pesar de la gravedad de los hechos, la presentadora reconoció que nunca llegó a presentar una denuncia formal. Fominaya explicó que, en aquel entonces, la sociedad tendía a tomar estas conductas a risa, mientras que ella, en la intimidad, sentía un miedo real.
"Nunca llegó a la agresión porque no pudo, no porque no quisiera", afirmó contundentemente la presentadora. Asimismo, recordó que la situación se volvió aún más compleja cuando se enfrentó públicamente a él y lo calificó de "maltratador". Según sus palabras, este acto provocó que Navarro la "crucificara", en un entorno donde, según Fominaya, "todo el mundo le tenía miedo".
En cuanto a la situación judicial de Carlos Navarro, el proceso dio un giro definitivo tras un periodo de 19 meses en el que permaneció en paradero desconocido. El Yoyas fue finalmente detenido en junio de 2024 en una localidad de la provincia de Barcelona. Esta detención puso fin a su huida, la cual se inició después de que se dictara una sentencia que lo condenaba a cinco años y ocho meses de prisión por los delitos de maltrato, lesiones, amenazas y vejaciones contra Fayna Bethencourt y sus hijos.
Tras su captura, Navarro fue trasladado a los juzgados y posteriormente ingresó en el centro penitenciario de Brians 1 para comenzar el cumplimiento de su condena. Debido a que su detención ocurrió mientras se encontraba en busca y captura, su situación penitenciaria se ha visto afectada, permaneciendo privado de libertad mientras su equipo de defensa continúa recurriendo la sentencia judicial.






