¿Hasta dónde llegaría un criminal para escapar de la justicia? Jhonsson Smit Cruz Torres, alias ‘Jhonsson Pulpo’ y cabecilla de la organización ‘Los Pulpos’, intentó borrar su identidad mediante múltiples cirugías estéticas para evadir la captura.
Durante años, la Policía Nacional del Perú solo contaba con imágenes antiguas del delincuente. Sin embargo, la situación cambió en enero, cuando la Policía de Bolivia allanó una vivienda en La Paz. Aunque el criminal logró escapar minutos antes, las autoridades detuvieron a su pareja y hallaron un documento de identidad falso a nombre de Santiago Saavedra Quispe.
Este documento fue fundamental para revelar la nueva apariencia de Cruz Torres. El cabecilla se había sometido a diversas operaciones en Chile y Bolivia, modificando sus orejas, pómulos, cejas, mentón, mejillas y párpados para aparentar una menor edad. Asimismo, realizó intervenciones en la nariz para corregir el tabique y levantar la punta. A esto se sumó una pérdida de peso y cambios en su cabello.
A pesar de estos esfuerzos, la ciencia forense fue determinante. El perito Danny Humpire explicó que el pabellón auricular es un elemento único e inmutable, lo que permite la identificación de un sujeto aunque haya modificado otras partes de su rostro.
La localización de ‘Jhonsson Pulpo’ fue posible gracias a un operativo coordinado entre la Policía de Bolivia, la Policía Nacional del Perú, la DEA y el FBI. Sobre Cruz Torres pesa una condena de cadena perpetua por homicidio, además de ser vinculado a delitos de sicariato, secuestro agravado y organización criminal, con más de un centenar de crímenes atribuidos.
El delincuente asumió el mando de la banda a los 17 años, heredando la organización de su padre y expandiendo sus operaciones de extorsión y secuestro en la región de La Libertad.
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