El proyecto de infraestructura vial Taras-La Lima, ubicado en la provincia de Cartago, continúa en fase de ejecución sin que las autoridades hayan podido definir una fecha exacta para su conclusión definitiva. Esta situación se produce luego de que el pasado 31 de agosto se cumpliera el plazo máximo establecido para la entrega total de los trabajos, el cual fue incumplido por la empresa encargada.
De acuerdo con la información oficial, el proyecto presenta actualmente un avance del 95%. A pesar de este porcentaje, persisten diversas labores pendientes que fueron identificadas durante una inspección técnica realizada por el personal del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) el pasado martes 1 de setiembre. Esta visita de campo permitió detallar los puntos críticos que aún requieren intervención para que la obra pueda ser recibida formalmente.
Entre las obras que permanecen sin concluir se encuentran la demarcación horizontal, los diversos aspectos eléctricos de la zona, la construcción de la pasarela situada frente a Mundo Mágico y la finalización de las calles marginales localizadas frente a Pequeño Mundo. Asimismo, el MOPT señaló que faltan por instalar las barandas tanto vehiculares como peatonales, además de realizar una limpieza general de todo el sitio de construcción.
Ante este escenario, Ana Yanci Paniagua, gerente de la Unidad Ejecutora del Programa de Infraestructura de Transporte del MOPT, brindó precisiones sobre el marco contractual que rige esta obra. Paniagua explicó que el contrato vigente estipula que, una vez que el consorcio H Solís-Estrella —empresa responsable de la construcción— realice la entrega oficial del proyecto, comenzará a correr un periodo de un año dedicado específicamente a la corrección de defectos.
No obstante, la falta de entrega en la fecha pactada ha activado el régimen sancionatorio. La funcionaria informó que, a partir del martes 1 de setiembre, ha comenzado la aplicación de multas económicas contra la empresa constructora. El esquema de penalizaciones establece un cobro de $20.000 por cada día de retraso, monto que se mantendrá vigente hasta el 30 de setiembre. A partir del día 31 del mismo mes, la sanción se incrementará, elevando el cobro a $30.000 por día.
A pesar de la aplicación de estas multas, existe la posibilidad de que el consorcio H Solís-Estrella recurra a acciones legales para intentar frenar dichos cobros. Sobre este punto, Paniagua aseguró que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes cuenta con toda la documentación necesaria y el respaldo técnico para defender la aplicación de las multas en los tribunales si fuera necesario.
Por su parte, el gobierno local de la Municipalidad de Cartago ha manifestado su preocupación por el estado de la obra. La municipalidad solicitó formalmente al MOPT que exija el cumplimiento estricto de la conclusión del proyecto, asegurando que los trabajos deben entregarse en condiciones técnicas adecuadas. El gobierno local fue enfático al señalar que en la zona se han observado trabajos mal ejecutados, lo que añade una capa de preocupación sobre la calidad final de la infraestructura.
El MOPT ha expresado que mantiene la esperanza de que la implementación de estas infracciones económicas acelere el ritmo de los trabajos restantes y motive a la empresa a finalizar las labores pendientes a la brevedad posible.
El proyecto Taras-La Lima ha tenido un camino complejo desde su inicio en diciembre de 2020. Originalmente, el cronograma de trabajo preveía que las obras finalizaran en abril de 2023, lo que significa que el proyecto ya acumula un retraso considerable respecto a su planificación inicial.
A las demoras en los plazos se suman las preocupaciones técnicas. Un informe emitido en abril de este año por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) expuso diversas deficiencias en la ejecución del proyecto. Entre los hallazgos más críticos, el informe destacó la existencia de daños prematuros en el túnel de la intersección de tres niveles de La Lima, el cual presenta grietas desde octubre de 2025, apenas un mes después de haber sido puesto en operación.






