La Comisión Europea ha tomado la tajante decisión de suspender la importación de carne vacuna proveniente de Brasil, una medida que podría generar efectos positivos para el sector ganadero de Argentina. Esta resolución se enmarca en las regulaciones de la comunidad económica europea sobre el uso de antibióticos en la industria ganadera, un área donde Brasil no logró brindar las garantías suficientes para cumplir con las normativas exigentes del bloque europeo.
La causa principal de esta exclusión radica en que Brasil quedó fuera de la lista de países que respetan las reglas de la Unión Europea (UE) respecto al uso intensivo de antibióticos. Según informaron las autoridades europeas, el país vecino no aportó las pruebas ni las garantías necesarias sobre sus procesos productivos, lo que derivó en la suspensión inmediata de las compras de carne bovina.
Este movimiento impacta significativamente en el volumen de comercio, considerando que las importaciones de carne vacuna brasileña —sin contemplar las grasas— habían mostrado un crecimiento acelerado. En 2024, la UE importó 87.603 toneladas, cifra que ascendió a 119.779 toneladas en 2025. Este incremento del 36,7% en un solo año, que representó unas 32.176 toneladas adicionales, había consolidado a Brasil como uno de los proveedores externos más importantes de carne vacuna para el mercado europeo.
Ante este escenario, la industria cárnica argentina observa con expectativa las posibles ventajas competitivas. Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), señaló que la medida no tendrá efectos negativos para las exportaciones argentinas, ya que en el país no se utilizan los promotores de crecimiento que llevaron a Brasil a esta situación.
Schiariti anticipó que la salida de Brasil del mercado europeo provocará un aumento de los precios a nivel internacional, lo que beneficiaría a Argentina al permitir la venta de un mayor volumen de carne con mejores valores. El dirigente explicó que, si bien sacar a Brasil "de la cancha" podría provocar una baja de precios en mercados como China, resultaría favorable para obtener mejores precios en los Estados Unidos.
Por su parte, Fernando Herrera, representante de la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA), aportó una visión complementaria. Si bien aclaró que el cupo de carne del Mercosur para el año en curso ya ha sido consumido, destacó que este hecho es relevante para las negociaciones intra-Mercosur que se encuentran estancadas, debido al peso preponderante que Brasil tenía en la distribución. Herrera subrayó que Brasil es particularmente fuerte en la exportación de carne congelada a la UE y que, ahora, los importadores europeos deberán buscar nuevos orígenes, posicionando a Argentina, Paraguay y Uruguay como los referentes naturales para suplir esa demanda.
No obstante, Herrera también advirtió sobre la necesidad de mantener una vigilancia estricta respecto a los requerimientos sanitarios. Señaló que la decisión de la UE demuestra que el bloque no duda en cerrar mercados cuando considera que no se han cumplido los requisitos, especialmente en temas de trazabilidad y antimicrobianos, sugiriendo que podrían surgir nuevas exigencias en el futuro.
En cuanto al desempeño comercial, un reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario indica que, entre enero y julio, las exportaciones argentinas a la UE generaron US$ 5.191 millones. Esta cifra representa un aumento del 19% respecto a los US$ 4.365 millones registrados en el mismo periodo de 2025 y se sitúa un 12,5% por encima del promedio de la última década. Según el informe, el valor exportado en 2026 se posicionó como el tercero más alto de los últimos 14 años y el mayor registro desde 2022, marcando una recuperación tras el piso observado en 2023, aunque todavía sin alcanzar los máximos de 2021 y 2022.
En el marco del acuerdo entre el Mercosur y la UE, los envíos totalizaron US$ 2.476 millones, un incremento del 13,1% en valor comparado con el mismo periodo del año anterior, siendo el trimestre mayo-julio el mejor desde 2022. Actualmente, Argentina se adjudica casi un tercio del cupo de carne bovina fresca y el 7% del cupo de carne congelada.
Finalmente, cabe destacar que la carne exportada bajo la Cuota Hilton pasó de pagar un arancel del 20% a ingresar libre de derechos. Asimismo, se establecieron nuevos contingentes para carne fresca y congelada con un arancel intra-cuota del 7,5%. Para el periodo comprendido entre mayo y diciembre de 2026, el acuerdo contempló un volumen de 6.050 toneladas de carne fresca y 4.950 toneladas de carne congelada para el Mercosur.






