El Metro de Quito ha alcanzado un punto significativo en su trayectoria operativa al cumplir 1.000 días de servicio comercial. Este registro, alcanzado el pasado miércoles 26 de agosto de 2026, marca un periodo de consolidación para el sistema de transporte masivo que inició sus actividades oficialmente el 1 de diciembre de 2023. Desde su puesta en marcha, el sistema ha trabajado en la optimización de sus procesos y en la integración de herramientas tecnológicas para mejorar la experiencia de los pasajeros.
En términos de volumen de uso, el sistema ha registrado una cifra considerable de tráfico, superando los 166 millones de viajes realizados por los usuarios. Este flujo constante de personas refleja la importancia del servicio en la movilidad de la capital. Paralelamente, el despliegue físico de las unidades ha sido masivo; los trenes han recorrido un total de 6,5 millones de kilómetros durante este periodo. Para dimensionar esta cifra, la distancia recorrida equivale a haber completado unas 162 vueltas a la Tierra siguiendo la línea ecuatorial.
Desde la gestión administrativa, Juan Carlos Parra, gerente general del Metro de Quito, destacó que la valoración del servicio por parte de la ciudadanía se ha mantenido en niveles elevados, situándose por encima de 9,8 sobre 10. Según Parra, este nivel de satisfacción es el resultado de un esfuerzo continuo en el mantenimiento de la infraestructura. En los 1.000 días de operación, se han ejecutado 312.000 horas de mantenimiento técnico, las cuales se han distribuido en los 13 subsistemas que garantizan la operatividad y seguridad del transporte.
Uno de los enfoques actuales de la empresa es la promoción de los medios digitales de acceso para reducir las aglomeraciones y optimizar el tiempo de traslado. Actualmente, el Metro de Quito ofrece diversas alternativas para que los usuarios ingresen al sistema sin la necesidad de comprar un boleto físico en cada viaje. Entre estas opciones se encuentran la Tarjeta Ciudad, el código QR y, de manera destacada, el uso de la cédula de identidad.
El uso de la cédula de identidad como medio de acceso es una de las facilidades más relevantes, aunque requiere de un proceso de vinculación previo. Para que un usuario pueda ingresar directamente con su documento, es indispensable que haya creado una Cuenta Ciudad y que cuente con saldo disponible en ella. En este sentido, el saldo se descuenta de forma automática de acuerdo con la cantidad de viajes realizados por el pasajero.
Existen dos rutas para realizar este registro de vinculación. En primer lugar, el usuario puede gestionar el proceso de manera digital a través de la plataforma de la Cuenta Ciudad. En segundo lugar, aquellos que prefieran la asistencia presencial pueden acudir con su cédula física a cualquiera de las taquillas ubicadas en las 15 estaciones del Metro de Quito para solicitar que el documento sea asociado a su cuenta personal.
Es importante señalar que existe un requisito técnico para el uso del documento de identidad: la cédula debe haber sido emitida a partir del año 2018. Una vez que el proceso de asociación se ha completado satisfactoriamente, el ciudadano puede utilizar el documento para ingresar directamente al sistema, eliminando el paso de compra de boletos individuales.
De acuerdo con la información oficial proporcionada por el Metro de Quito, la implementación de estos medios digitales —cédula, Tarjeta Ciudad y código QR— tiene un impacto directo en la eficiencia del viaje. La empresa señala que estas alternativas permiten agilizar el ingreso a las estaciones, lo que puede representar un ahorro de tiempo de hasta 20 minutos para los usuarios en su rutina diaria.
Con el cumplimiento de estos primeros 1.000 días, el Metro de Quito continúa operando bajo un esquema de mantenimiento preventivo y mejora de servicios, enfocándose en la digitalización de sus accesos para facilitar la movilidad de millones de personas en la ciudad.






