El Gobierno nacional ha formalizado una recomposición en los haberes del personal perteneciente a las Fuerzas Armadas y a las diversas fuerzas federales de seguridad. Esta medida, que surge como respuesta a los reclamos efectuados por los trabajadores debido a los bajos sueldos, establece un esquema de actualización salarial que comenzará a aplicarse a partir de los haberes correspondientes al mes de septiembre y se extenderá de manera escalonada hasta diciembre de 2026.
La implementación de estos incrementos quedó legalmente establecida a través de un conjunto de normativas publicadas en el Boletín Oficial. Específicamente, se destacan el Decreto 834/2026, el Decreto 832/2026 y la Resolución 844/2026, emitida por el Ministerio de Seguridad Nacional. Estos instrumentos legales brindan el marco regulatorio para la aplicación de los nuevos montos y la modificación de diversos conceptos remunerativos.
El cronograma de aumentos previstos para el cierre del año corriente consiste en cuatro incrementos mensuales consecutivos. Es fundamental señalar que cada uno de estos porcentajes se liquidará sobre la remuneración vigente del mes anterior, lo que implica una aplicación acumulativa de los mismos. El detalle de los aumentos es el siguiente: para el mes de septiembre se aplicará un incremento del 1,90%; en octubre, el aumento será del 1,80%; en noviembre se implementará un 1,60% y, finalmente, en diciembre se aplicará un 1,50%.
Más allá de la actualización general de los haberes, las normativas publicadas introducen modificaciones en diversos conceptos que percibe tanto el personal militar como el de las fuerzas federales de seguridad. El objetivo central de estos cambios es adecuar las remuneraciones hasta el finalizar el año. Entre las fuerzas federales beneficiadas por esta actualización se encuentran la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval Argentina, la Policía Federal Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal.
En relación a la Gendarmería Nacional, el Anexo I de la Resolución 844/2026 ha detallado los nuevos haberes mensuales según la jerarquía del personal. Los valores fijados son los siguientes: el Comandante General percibirá $3.316.491,15; el Comandante Mayor $3.019.150,57; el Comandante Principal $2.710.373,82; el Comandante $2.230.054,39; el Segundo Comandante $1.829.788,21; el Primer Alférez $1.543.883,83; el Alférez $1.371.488,08 y el Subalférez $1.246.807,35.
En cuanto al personal subalterno de la Gendarmería, los montos se distribuyen de la siguiente manera: el Suboficial Mayor percibirá $1.929.322,88; el Suboficial Principal $1.745.993,65; el Sargento Ayudante $1.587.266,97; el Sargento Primero $1.442.969,93; el Sargento $1.311.790,86; el Cabo Primero $1.192.537,17; el Cabo $1.084.124,63; el Gendarme $985.567,87 y el Gendarme II $895.970,77.
Asimismo, la Resolución 844/2026 contempla la actualización de otros suplementos específicos. Se han fijado nuevos valores para el suplemento por Funciones de Prevención Barrial y la Compensación por Recargo de Servicio, los cuales entrarán en vigencia en septiembre y continuarán su proceso de actualización hasta diciembre.
Por otro lado, el Decreto 834/2026 se enfoca en el personal militar. Esta normativa mantiene la vigencia del suplemento por títulos superiores y modifica las remuneraciones de la Curia Castrense. Un punto relevante es la actualización del adicional por prestación de servicios en la Antártida. Para este concepto, se establecieron montos crecientes para los últimos cuatro meses del año: $1.598.124 para septiembre, $1.626.890 para octubre, $1.652.920 para noviembre y $1.677.714 para diciembre.
Con la puesta en marcha de estas medidas, tanto el personal militar como el de las fuerzas federales de seguridad accederán a una recomposición salarial durante el último cuatrimestre del año, siguiendo el cronograma oficial dispuesto por el Gobierno nacional para mitigar el impacto de los bajos salarios reclamados por el sector.






