El conjunto Xeneize se encuentra sumergido en una intensa etapa de preparación para encarar uno de los desafíos más trascendentales de su calendario semanal. El próximo miércoles, a partir de las 21.15 horas, Boca se medirá ante Vélez en el estadio Mario Alberto Kempes. Este encuentro es decisivo, ya que corresponde a los octavos de final de la Copa Argentina, un certamen federal en el que el equipo tiene el objetivo claro de avanzar de ronda para mantenerse vigente en la lucha por el título. Además, el resultado de este cruce es fundamental para la organización del torneo, puesto que definirá quién será el último clasificado a los cuartos de final.
En el camino hacia este compromiso, el entrenador Rodolfo Arruabarrena ha comenzado el trabajo de delinear la formación ideal. No obstante, el cuerpo técnico todavía se enfrenta a algunas incógnitas respecto a los nombres definitivos que integrarán el once titular. Entre las novedades más destacadas y esperadas se encuentra el regreso de Leandro Paredes. El futbolista, que había estado ausente debido a diversas molestias físicas, ha logrado dejar atrás esos inconvenientes y se perfila para recuperar su lugar entre los titulares en el esquema del entrenador.
A pesar de la claridad respecto al regreso de Paredes, persiste una duda significativa en el frente de ataque y en la definición del dibujo táctico que se implementará en el estadio Kempes. Una de las alternativas que maneja Arruabarrena es la continuidad de Alan Velasco. En este escenario, el ex jugador de Independiente ingresaría en reemplazo de Tomás Aranda, permitiendo que el equipo sostenga un sistema 4-3-1-2. Bajo esta configuración, Velasco asumiría la responsabilidad fundamental de aportar creatividad y capacidad de desequilibrio en los últimos metros del campo, siendo la pieza clave para conectar el mediocampo con la definición.
Como contraparte, el cuerpo técnico analiza la posibilidad de incluir a Sebastián Villa en la formación. La incorporación del futbolista colombiano podría derivar en un cambio estructural, llevando a Boca a implementar un 4-3-3 más clásico. Este sistema se caracteriza por el uso de extremos abiertos, lo que otorgaría al equipo una mayor amplitud ofensiva para atacar las bandas y estirar la defensa del rival. Sin embargo, el entrenador no descarta una opción intermedia: que Villa se incorpore al equipo manteniendo el esquema habitual de juego, adaptando su rol a las necesidades del grupo.
Por el momento, las decisiones finales sobre la alineación quedarán supeditadas a la evolución física de diversos futbolistas y a los resultados de las pruebas que se llevarán a cabo en los entrenamientos previos al partido. La alta exigencia del calendario actual obliga al cuerpo técnico a administrar cuidadosamente las cargas de trabajo, pensando no solo en el duelo contra Vélez, sino en los compromisos subsiguientes.
En este sentido, ya aparece en el horizonte el partido del próximo sábado frente a Gimnasia de Mendoza. Teniendo en cuenta que la serie contra São Paulo se aproxima cada vez más, es probable que Arruabarrena opte por realizar una rotación importante en el encuentro ante el equipo mendocino. El objetivo sería preservar a los jugadores habituales y asegurar que el plantel llegue en las mejores condiciones físicas y mentales a los desafíos internacionales y locales que se avecinan.
Por otro lado, el panorama proyecta que, de seguir avanzando en el certamen federal, Boca podría cruzarse con Estudiantes en una hipotética final. Ambos equipos se encuentran en una situación similar, enfrentando la presión y el desgaste que implica la triple competencia.
En el plano internacional, se registró un resultado relevante para los intereses de Estudiantes. Corinthians, que será el próximo rival del equipo pincha en los cuartos de final de la Copa Libertadores, sufrió una derrota ayer por 1-0 ante Santos. El encuentro se disputó en el Neo Química Arena, estadio que servirá de escenario para definir la serie el próximo miércoles 16 de septiembre.
El equipo apodado "Timao", que atraviesa un momento desfavorable en el Brasileirao, no pudo hacer valer su localía frente al conjunto liderado por Neymar. La diferencia en el marcador fue establecida a los 33 minutos de juego mediante un gol del uruguayo Christian Oliva, resultado que deja la serie abierta y pone presión sobre el equipo brasileño de cara al partido definitorio.




