En un desenlace que parecía improbable hace apenas unos años, Mariano Navone logró una de las victorias más impactantes de su carrera al eliminar a Novak Djokovic en el US Open. El tenista nacido en 9 de Julio se impuso en un partido maratónico que se definió en cinco sets, con un marcador final de 7-6 (7-5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1. Este resultado no solo representa un avance significativo en el torneo, sino que se convierte en el triunfo más importante de su trayectoria profesional.
El encuentro fue una batalla de resistencia y estrategia. Si bien Djokovic se encuentra en el ocaso de su carrera, el serbio no facilitó la tarea del argentino y luchó hasta el último momento. Navone, por su parte, desplegó un juego inteligente, centrado en hacer correr al rival, consciente de que el serbio, a sus 39 años y sin estar al cien por ciento en términos físicos, era vulnerable ante el desgaste.
La fragilidad física de Djokovic fue evidente durante el desarrollo del partido. El tenista serbio padeció el encuentro y llegó incluso a vomitar durante el cuarto set. A pesar de encontrarse al límite, "Nole" demostró por qué ha dominado el circuito mundial, recurriendo a su magia técnica para alargar el partido cada vez que Navone parecía tenerlo contra las cuerdas. Sin embargo, la persistencia del argentino prevaleció. En el match point, con un Djokovic agotado, Navone cerró el partido, consiguiendo así su primera victoria en un encuentro a cinco sets.
Con este resultado, Mariano Navone se convierte en el noveno argentino de la historia en derrotar a Novak Djokovic. Se suma así a una lista selectiva que incluye a Juan Martín del Potro, quien lo venció en cuatro ocasiones, Guillermo Coria con dos triunfos y David Nalbandian con uno. También se une al éxito obtenido por Tirante la semana pasada.
Este triunfo es la culminación de un 2026 soñado para el jugador de 9 de Julio. Navone ha logrado un ascenso meteórico que lo llevó a regresar al top 50 del ranking mundial, situándose actualmente en la posición 49°. Además, este año alcanzó un objetivo anhelado: su primer título ATP. Dicho logro ocurrió a principios de abril en el Tiriac Open, donde se consagró campeón tras vencer a Daniel Mérida en la final.
El presente de Navone también lo encuentra proyectado hacia la representación nacional. Fue nominado por Javier Frana para integrar la serie ante Turquía en el Grupo Mundial I de la Copa Davis. En dicha competencia, compartirá equipo con Francisco Cerúndolo, Tirante, Andrés Molteni y Guido Andreozzi. Para Navone, compartir vestuario con estos jugadores tiene un significado especial, ya que los considera referentes de su generación. En octubre de 2021, el tenista había mencionado que para su camada (nacidos entre 1999 y 2002), ver el éxito de Thiago Tirante, Fran y Juanma Cerúndolo o Sebastián Báez era fundamental, describiéndolos como espejos y destacando que Argentina cuenta con algunos de los mejores talentos del mundo.
El camino hacia la élite no fue sencillo para Navone. A diferencia de la mayoría de los tenistas profesionales que comienzan su formación intensiva desde la infancia, él decidió dedicarse plenamente al tenis recién en 2019, cuando ya tenía 18 años. Sus inicios estuvieron marcados por la dificultad económica y la falta de sponsors, lo que complicó el desarrollo de su carrera.
Para superar estos obstáculos, Navone enfrentó giras extenuantes por diversas regiones del mundo, principalmente en Túnez, Turquía y el Este europeo, con el único fin de sumar puntos en el ranking. En un momento crítico, cuando el despegue profesional parecía lejano, contó con la ayuda del periodista Marcos Zugasti para enviar correos electrónicos buscando contactos y patrocinadores, quienes finalmente aparecieron para respaldar su carrera.
Navone persistió en el circuito de futures mientras sus contemporáneos ya empezaban a brillar. Su perseverancia dio frutos en 2023, año en que comenzó a disputar sus primeros challengers, logrando ganar nueve de ellos. Posteriormente, alcanzó la final del ATP 500 de Río y conquistó un título en Bulgaria. No obstante, la victoria ante Djokovic, quien es su ídolo, supera cualquier logro previo y le confirma que todo el esfuerzo realizado para alcanzar la élite valió la pena.




