Con una trayectoria profesional que supera los 30 años, la actriz mexicana Ángeles Cruz ha consolidado un camino artístico alejado de las rutas convencionales. A lo largo de su carrera, Cruz ha dedicado su talento a interpretar la resistencia indígena y el deseo femenino, explorando dimensiones profundas de la identidad humana. En su proyecto más reciente, la producción hispanomexicana titulada 'Sobre las olas', la intérprete asume el papel de Gloria Zamora, un personaje a través del cual se adentra en la fragilidad del ser y cuestiona las percepciones sociales establecidas.
La trama de este largometraje se desarrolla en una isla ficticia llamada Magdala, escenario donde Gloria Zamora enfrenta diversas crisis personales. Para Cruz, el personaje representa una oportunidad para explorar las grietas de la condición humana y, específicamente, para desafiar los estigmas que rodean la maternidad. En una entrevista con la agencia EFE, la actriz describió la película como una fábula que analiza el poder y aquello que llega a romper a las personas dentro de una sociedad que ella califica como hipócrita, especialmente en lo que respecta al rol asignado a las madres.
Uno de los puntos centrales de la obra es la ruptura con el estereotipo de la madre perfecta. Ángeles Cruz reconoce que, en el contexto cultural de México, la figura materna suele ser considerada intocable, proyectando la idea de que las madres no poseen pensamientos negativos o impulsos egoístas. Sin embargo, la actriz sostiene que esta percepción es una mentira, argumentando que las madres son seres humanos complejos. A través de Gloria, Cruz busca enviar un mensaje directo al público para dejar de lado las hipocresías y aceptar que las mujeres son imperfectas en sus afectos y en su manera de gestionar el cuidado familiar o la búsqueda de sus propios sueños.
'Sobre las olas' es una obra dirigida por el cineasta mexicano Horacio Alcalá, conocido por su trabajo en 'Finlandia', y cuenta con la participación de Cruz no solo como actriz, sino también como guionista. La narrativa se estructura en torno a dos historias paralelas protagonizadas por dos mujeres que funcionan como espejos: Gloria Zamora y la española Rocío Aldama, interpretada por Rocío Pérez Armenteros, también conocida como Roko.
Mientras Gloria busca desahogar sus preocupaciones económicas y anhela obtener el reconocimiento de la Iglesia —ambiente donde se integra la actuación del español Nacho Guerreros—, Rocío persigue una ambición artística. El personaje de Rocío aspira a alcanzar el brillo escénico que en su momento tuvo la legendaria actriz y cantante Sara Montiel durante la época de oro del cine español.
La propuesta visual de Horacio Alcalá juega con contrastes geográficos y cromáticos. La historia transcurre entre escenarios filmados en blanco y negro en Madrid y la ruralidad onírica de la isla de Magdala, la cual fue recreada en locaciones del estado de Jalisco, México. El director explicó que el concepto de las "dos mujeres espejo" surgió a partir de un sueño en el que veía a Ángeles Cruz siendo coronada como reina. Alcalá plantea un juego narrativo en el que el espectador es quien debe decidir cuál de los dos personajes es el real y cuál es inventado.
Desde el punto de vista técnico, la película se define como un viaje sensorial. El director ha diseñado diversas capas visuales y sonoras para que el público pueda sumergirse en la historia, destacando la colaboración del grupo noruego Trondheim Voices para el diseño sonoro. Alcalá mencionó que esta sensibilidad visual es fundamental, citando el ejemplo de su propia madre, quien es sorda y ha logrado comprender la historia a través de la experiencia puramente visual.
Para Ángeles Cruz, este proyecto ha significado una libertad creativa fundamental. La actriz confesó que la oportunidad de escribir la película le permitió alejarse de los roles que suelen estigmatizar su origen indígena. Cruz señaló que su decisión de explorar nuevos caminos en el cine nació del deseo de dejar atrás personajes estereotipados, racistas o clasistas que la situaban constantemente en el lugar de la víctima.
En cuanto a la producción, 'Sobre las olas' es el resultado de una coproducción entre México y España. El proyecto recibió financiamiento del Gobierno del estado de Jalisco a través del programa Cash Rebate, aunque la mayor parte de los incentivos, aproximadamente el 70 %, fueron aportados por la parte española.






