El estadio La Bombonera fue el escenario del esperado regreso de Leandro Paredes. El experimentado volante de 32 años volvió a sumar minutos en el terreno de juego en un instante determinante del encuentro, marcando su reaparición oficial después de haber estado ausente durante trece días. La última vez que el mediocampista había disputado un partido fue el pasado 15 de agosto, en el enfrentamiento contra Platense que finalizó en un empate 1-1 en Vicente López.
Fue precisamente en aquel compromiso donde Paredes sufrió una distensión en el isquiotibial izquierdo. Esta lesión muscular lo mantuvo fuera de las convocatorias y le impidió participar en encuentros fundamentales para el equipo. Entre los partidos que se perdió debido a su estado físico se encuentran la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Deportivo Recoleta, donde el equipo se impuso por 4-0, y el duelo contra Racing en Avellaneda, válido por la sexta fecha del Torneo Clausura, que terminó en un empate 1-1.
Para su retorno anoche, el entrenador Vasco Arruabarrena optó por una estrategia de precaución. El técnico decidió no incluir al jugador en el once inicial, prefiriendo que el mediocampista fuera reintegrándose progresivamente al ritmo de competencia. En su lugar, el puesto fue ocupado por el juvenil Camilo Rey Domenech. Un detalle significativo ocurrió antes del inicio del segundo tiempo: mientras Paredes cruzaba el césped para dirigirse hacia el banco de suplentes, se tomó un momento para brindar indicaciones tácticas al joven Rey Domenech, demostrando su compromiso con el equipo incluso antes de ingresar.
La entrada de Paredes se concretó a los 16 minutos de la segunda etapa, momento en el cual relevó a Rey Domenech. Apenas pisó el campo, el gesto de reconocimiento a su jerarquía fue inmediato, ya que Miguel Merentiel le entregó el brazalete de capitán, delegándole formalmente el mando del equipo en el tramo final del partido.
El rol de líder de Paredes no se limitó a portar la cinta. A los 30 minutos de juego, en un contexto donde Boca no lograba encontrar la llave para desnivelar el marcador, se produjo una situación de tensión. Tras una pérdida de balón de Lautaro Di Lollo, Milton Delgado se vio obligado a cortar la jugada de Franco Watson mediante una infracción que derivó en una tarjeta amarilla. Ante este hecho, Paredes reaccionó con firmeza y expuso su enojo, recriminando la acción del compañero. El mediocampista pidió mayor atención y concentración para evitar asumir riesgos innecesarios, entendiendo que cualquier error en ese momento del encuentro podría haber resultado costoso para el resultado final.
En el plano estadístico, el impacto de Paredes fue notable. El jugador registró un total de 45 toques de pelota, destacándose por una efectividad muy alta en la entrega, alcanzando un 93% de precisión en sus pases. Un dato revelador fue la ubicación de sus intervenciones: la mayoría de sus toques, específicamente 26, ocurrieron en campo contrario. Esta tendencia evidenció la postura ofensiva que el cuerpo técnico buscó imprimir al equipo para presionar y buscar la victoria en los minutos finales.
Dentro de su volumen de juego, Paredes generó peligro en diversas ocasiones. Dos de sus intervenciones derivaron en remates directos al arco y ensayó tres centros, de los cuales uno logró ser contactado por un compañero. Asimismo, probó su capacidad de definición con un remate de media distancia, aunque la pelota terminó pasando por encima del travesaño.
Con esta inclusión, Arruabarrena buscó dotar al equipo de precisión, capacidad de gestación y pases con intención constructiva, elementos que habían sido deficientes durante la primera parte del partido. En concordancia con este objetivo, Paredes buscó constantemente a Sebastián Villa, utilizando envíos largos diseñados para superar la espalda del lateral izquierdo de Lanús.
En lo que respecta a su balance en el actual Torneo Clausura, Leandro Paredes acumula 339 minutos distribuidos en cinco encuentros. Si se analiza el año en general, el volante ha disputado 29 partidos con la camiseta de Boca, registrando tres goles y cinco asistencias. Tras este regreso exitoso, el entrenador Arruabarrena deberá evaluar la carga física del jugador para determinar cuántos minutos podrá otorgarle en el próximo compromiso, programado para este miércoles frente a Vélez.





