El proceso judicial relacionado con la desaparición de Loan Danilo Peña ha sumado un nuevo y complejo capítulo procesal. La defensa de uno de los imputados en la causa ha presentado formalmente un pedido de recusación contra el juez Fermín Amado Ceroleni, quien preside el tribunal. El objetivo de esta solicitud es lograr el apartamiento del magistrado, basándose en la consideración de que existen motivos objetivos y fundados para dudar de su imparcialidad durante el desarrollo del proceso oral y público.
El planteo fue impulsado por el defensor oficial de Antonio Benítez, el abogado Enzo Di Tella. A través de un documento al que se tuvo acceso, el letrado fundamentó su petición basándose en una acumulación de situaciones observadas desde el inicio del debate, argumentando que el comportamiento del juez ha comprometido la equidad del proceso.
Según el escrito presentado por Di Tella, el magistrado ha incurrido en conductas que afectan el normal desarrollo de la defensa. Entre los puntos señalados, el defensor mencionó la existencia de interrupciones frecuentes durante los interrogatorios realizados por la defensa, así como llamados de atención constantes y restricciones impuestas para profundizar en las respuestas brindadas por los testigos. Asimismo, el abogado denunció que existen marcadas diferencias en la manera en que el juez trata las objeciones presentadas por la fiscalía en comparación con aquellas planteadas por las defensas.
La denuncia de la defensa va más allá de los aspectos técnicos procesales. Di Tella describió escenas de tensión en la sala, mencionando la existencia de "gritos sin un conflicto previo que los explicara". Además, señaló que se han producido cambios de criterio procesal que, a su juicio, terminan operando de manera consistente en favor de la parte acusadora. A esto se suman reproches hacia la defensa por supuesta obstaculización u hostigamiento, y una presión constante por parte del juez respecto a la celeridad del proceso, haciendo referencias permanentes a que el juicio no puede demorarse debido a que la sociedad espera una respuesta.
El defensor oficial señaló que el punto crítico, o "la gota que rebalsó el vaso", ocurrió el miércoles pasado durante la ampliación de la declaración indagatoria de Nicolás “El Americano” Soria, otro de los imputados. Tras finalizar su descargo, Soria manifestó su voluntad de responder a las preguntas que le formularía su propio abogado defensor. Ante esto, el presidente del tribunal, Fermín Amado Ceroleni, respondió que “eso no existe”, impidiéndole al imputado ejercer plenamente su derecho de defensa.
Este episodio derivó en un pedido de revocatoria por parte de Di Tella y la solicitud de un cuarto intermedio. Tras una deliberación donde participaron la totalidad de los integrantes del cuerpo judicial, se decidió revocar la decisión tomada de manera unipersonal por el Sr. Presidente, permitiendo finalmente que Soria contestara las preguntas de su abogado defensor.
Para Di Tella, la consecuencia de todos estos hechos constituye el núcleo de la recusación. El letrado sostuvo que, después de meses de debate y de situaciones que se repiten prácticamente a diario, la defensa ha llegado a experimentar un "temor objetivo y fundado" de que el juez pudiera tener una posición anticipadamente formada sobre la responsabilidad penal de Bernardino Antonio Benítez.
No obstante, el abogado fue cuidadoso en precisar que no afirma conocer el voto final del magistrado ni asegura como un hecho que este haya decidido condenar a su asistido, ya que tal afirmación sería imposible de demostrar. Por ello, el planteo se formula estrictamente en términos de un temor razonable de parcialidad.
En el escrito, Di Tella remarcó que su pedido no es un ataque personal contra Ceroleni, aclarando que no solicita que se juzgue la personalidad, la trayectoria o la honorabilidad del juez. El pedido se centra exclusivamente en examinar el desarrollo concreto del debate y determinar si el comportamiento exterior del magistrado ofrece garantías suficientes para eliminar el temor razonable explicado por la defensa.
Como medida probatoria, el defensor solicitó que se preserve y analice el registro audiovisual de todas las audiencias, argumentando que en dichas grabaciones se pueden advertir los hechos citados. Además, solicitó que el pedido sea trasladado a las demás defensas involucradas para que puedan pronunciarse sobre si han experimentado situaciones similares.
Sin embargo, no todas las defensas coinciden con esta postura. Rodolfo Baqué, abogado de la imputada Elizabeth Cutaia, ya manifestó su disconformidad con la recusación. Baqué afirmó que su adhesión es "no positiva", sosteniendo que no existe parcialidad por parte del juez. En su visión, Ceroleni es una "figura paternalista" que en ocasiones realiza concesiones para proteger a la parte más ignorante del debate.
Para evitar que el proceso se detenga, Di Tella argumentó que el tribunal cuenta con dos jueces suplentes, por lo cual el apartamiento del magistrado no afectaría la continuidad del juicio. Finalmente, el letrado dejó asentada la reserva del caso federal en caso de que la solicitud de recusación sea rechazada.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña se reanudará el próximo miércoles, fecha en la que están previstas las declaraciones de cuatro nuevos testigos.






