Una nueva ola de incomodidad ha sacudido las bases de la Unión Demócrata Independiente (UDI) tras las recientes y tajantes declaraciones de la excandidata presidencial Evelyn Matthei contra el actual mandatario, José Antonio Kast. El conflicto, que muchos dentro de la colectividad gremialista consideraban ya superado, ha vuelto a la primera plana política luego de que la militante UDI cuestionara abiertamente la veracidad de las palabras del Presidente en una entrevista concedida al medio Biobío.
El detonante de la crisis interna fue una frase lapidaria de Matthei: “No le creí nada y sigo no creyéndole nada“. Con estas palabras, la exalcaldesa puso el foco nuevamente sobre un episodio ocurrido durante el pasado proceso electoral, el cual ella describe como una “campaña asquerosa” orquestada en redes sociales para perjudicar su imagen y cuestionar su aptitud para liderar el país.
De acuerdo con los antecedentes, durante el periodo de campaña se difundieron a través de diversas cuentas videos alterados donde Matthei aparecía errática o vacilante. Estos contenidos venían acompañados de afirmaciones que aseguraban que la política padecía una enfermedad que la inhabilitaba para disputar la Presidencia de la República. Matthei ha sostenido firmemente que estos mensajes fueron impulsados por personas afines al Partido Republicano, tienda que apoyó la candidatura de Kast, y denunció la existencia de bots diseñados específicamente para fomentar la viralización de estas noticias falsas.
La controversia ha cobrado un nuevo impulso tras la detención en Bolivia de Fernando Cerimedo, un consultor argentino conocido como “el rey de los trolls“. Cerimedo es señalado por implementar estrategias de “campañas negativas” para dañar la imagen de adversarios políticos. Tras el registro de sus pertenencias, se confirmó que el consultor poseía una “granja de bots” destinada a tales fines.
Si bien no existe una certeza absoluta de que Cerimedo haya trabajado directamente en la última campaña presidencial, la existencia de fotografías que lo vinculan con personas cercanas al equipo de José Antonio Kast, específicamente Alejandro Irarrázaval y Felipe Costabal, ha reactivado las sospechas de Matthei. Durante su entrevista, la exalcaldesa señaló que resulta “muy raro” que ciertas figuras se hayan distanciado justo en el momento de la detención de Cerimedo, cuestionando si este alejamiento se debe al temor de ser vinculados con la granja de bots o a la pérdida de su caja de resonancia digital.
Esta embestida ha generado un malestar evidente dentro de la UDI. Diversos sectores del partido han manifestado su molestia, argumentando que las declaraciones de Matthei son innecesarias y perjudiciales para la estrategia colectiva. La UDI ha intentado posicionarse dentro del oficialismo como el sector “más leal” al Gobierno de Kast, y consideran que las salidas comunicacionales de la excandidata contradicen y debilitan este discurso.
El diputado Mario Olavarría, representante del distrito 8 y exalcalde de Colina, fue uno de los críticos más vocales. Olavarría cuestionó la utilidad de persistir en estos ataques, señalando: “Creo que es innecesario estar volviendo sobre lo mismo permanentemente y atacando al Presidente. ¿Para qué?”. Aunque el parlamentario afirmó comprender la posición de Matthei, rechazó sus formas, sugiriendo que si el Presidente le aseguró que no tuvo relación con el tema, ella debería creerle para poder convivir socialmente. Olavarría enfatizó que estas declaraciones colocan a la UDI en una situación incómoda.
Dentro de la militancia, existen opiniones divididas. Algunos sugieren que la insistencia de Matthei en este tema podría estar ligada al impacto emocional y político que tuvo la campaña en contra, la cual pudo haber influido en su resultado electoral, quedando en el quinto lugar de ocho candidatos en primera vuelta. Otros, más críticos, opinan que si el resultado electoral hubiera sido distinto, es probable que el tema no se hubiera escalado a este nivel.
A pesar del malestar general, Matthei no ha estado totalmente sola. El senador Gustavo Sanhueza manifestó su respaldo, argumentando que es legítimo que la exalcaldesa mantenga sus dudas, dado que nunca se determinó con certeza quiénes estuvieron detrás de los ataques para desprestigiarla. Sanhueza subrayó la importancia de tener cuidado con la difusión de información falsa, advirtiendo que este tipo de prácticas dañan profundamente la democracia.
La situación deja al descubierto una fractura interna en la derecha, especialmente en aquellos sectores de Chile Vamos que impulsan la creación de una coalición con el Partido Republicano. Mientras algunos buscan la unidad estratégica con el líder natural de dicha tienda, otros, como Matthei, mantienen una herida abierta por lo ocurrido en la campaña, dejando la armonía del sector en un estado de fragilidad.




