El entorno del fútbol chileno se encuentra nuevamente envuelto en una intensa polémica tras el reciente Superclásico disputado en el Estadio Nacional. Luego de que Colo Colo se impusiera por 2-1 frente a Universidad de Chile, la disputa ha trasladado el campo de juego hacia las instancias legales y administrativas, específicamente al Tribunal de Disciplina, debido a una denuncia interpuesta por el club universitario.
El centro de la controversia es el jugador Javier Correa, quien habría realizado una serie de gestos dirigidos hacia la hinchada de Universidad de Chile tras el encuentro. Esta acción provocó que el club azul presentara una denuncia formal, lo que derivó en que el futbolista sea citado a brindar explicaciones ante las autoridades pertinentes. De determinarse una falta, Correa podría enfrentar una sanción deportiva que alcanzaría hasta las tres fechas de suspensión en la Liga de Primera 2026.
Ante esta situación, el presidente de Blanco y Negro, Aníbal Mosa, manifestó su total disconformidad con la postura adoptada por Universidad de Chile. Para el directivo albo, resulta inaceptable que se busque sancionar conductas que, a su juicio, forman parte de la naturaleza del deporte. Mosa señaló que el club ya había dado por superado el evento, enfatizando que el equipo jugó y ganó el encuentro, y que las celebraciones resultantes deberían quedar estrictamente dentro del ámbito de la cancha.
En su declaración, Mosa no dudó en contraatacar, poniendo sobre la mesa antecedentes que involucran al capitán de Universidad de Chile, Marcelo Díaz. El presidente de Colo Colo recordó situaciones ocurridas en temporadas pasadas, mencionando específicamente gestos realizados por Díaz en el Estadio Monumental, como el denominado "pato Yáñez". Mosa subrayó que, en aquel momento y a pesar de ocurrir en la casa alba, el club no procedió a realizar denuncias formales, argumentando que cuando han sufrido derrotas, lo han hecho en silencio y aceptando el resultado.
La tensión aumentó al mencionarse una polémica actual relacionada con Marcelo Díaz, quien recientemente apareció en una fotografía junto a un lienzo que mostraba el golpe propinado al jugador Esteban Pavez. Según Mosa, este tipo de situaciones también podrían haber sido objeto de denuncia por parte de Colo Colo, sugiriendo una inconsistencia en el criterio de Universidad de Chile al denunciar a Correa mientras se ignoran acciones similares o más graves de sus propios referentes.
Asimismo, el dirigente tocó el tema del pacto de no agresión que existía entre las dirigencias de ambos clubes, mencionando las conversaciones mantenidas con la presidenta de la U, Cecilia Pérez. Si bien Mosa prefirió no entrar en detalles profundos para mantener la privacidad de dichas conversaciones, dejó claro que se sienten decepcionados por la actitud del club rival. Destacó que el equipo enfrentó la hostilidad de 47 mil personas que los increparon durante todo el partido, situación que aceptaron como parte de la actividad profesional, y pidió que Universidad de Chile acepte sus derrotas deportivas de la misma manera.
Finalmente, Aníbal Mosa detalló la estrategia de defensa que implementará Colo Colo para proteger a Javier Correa. El presidente aclaró que los gestos realizados por el delantero son comunes en su posición y que existen antecedentes. Un punto clave de su defensa será el factor temporal y el destinatario de la acción: Mosa afirmó que los gestos ocurrieron casi 20 minutos después de finalizado el partido y fueron dirigidos a la cámara del club Colo Colo, y no a los hinchas azules, quienes ya se habían retirado del recinto.
El club blanco y negro confirmó que preparará todos los descargos y la defensa técnica correspondiente, los cuales serán presentados el próximo martes ante el Tribunal de Disciplina para evitar la sanción del jugador.






