En un operativo coordinado y exhaustivo, personal del OS-9 de Carabineros, en un trabajo conjunto con la Sección de Investigación de Accidentes en el Tránsito (Siat) y la Fiscalía de Flagrancia Oriente, logró la detención de un ciudadano chileno de 53 años. El sujeto es señalado como el responsable del atropello que terminó con la vida de la realizadora visual Paz Ramírez Larraín, de 39 años, el pasado domingo en la comuna de Providencia.
Los hechos fatídicos ocurrieron a las 17:05 horas del día domingo. Según los antecedentes recabados, la víctima se encontraba cruzando la intersección de avenida Andrés Bello con Manuel Montt, acompañada de su perro, momento en el cual fue arrollada por un vehículo motorizado. Tras el impacto, el conductor, lejos de detenerse para prestar el auxilio necesario a la mujer, decidió darse a la fuga, abandonando el lugar del accidente sin brindar asistencia. Esta acción quedó registrada en las cámaras de seguridad del sector, lo que proporcionó las primeras pistas cruciales para la investigación.
La resolución del caso fue posible gracias a un minucioso trabajo de reconstrucción basado en el seguimiento de imágenes. Las cámaras de vigilancia, tanto públicas como privadas, permitieron a la policía uniformada rastrear el trayecto del vehículo sospechoso. El sujeto recorrió aproximadamente 15 kilómetros desde el punto del accidente hasta llegar a su destino final: el estacionamiento de su propio domicilio, ubicado en un edificio de la calle Merced, en el centro de Santiago.
El teniente coronel Fernando Bozo, jefe del departamento OS-9, detalló que los equipos investigativos desplegaron diversas diligencias que incluyeron el empadronamiento de testigos y un riguroso seguimiento de cámaras. Bozo explicó que el recorrido de vigilancia fue extenso, cubriendo esos 15 kilómetros hasta llegar al inmueble en la comuna de Santiago. En el estacionamiento de dicho edificio se encontró el vehículo motorizado que participó en el incidente, el cual presentaba daños compatibles con el accidente de tránsito. Tras el hallazgo del móvil, las autoridades procedieron a localizar y detener al conductor.
Para dar mayor solidez a la imputación, el teniente coronel Mario Ugarte, de la Siat, sostuvo que no solo se basaron en las imágenes de las cámaras, sino también en la evidencia física levantada en el sitio del suceso. Según Ugarte, los restos y fragmentos del automóvil que fueron recogidos en el lugar del atropello fueron fundamentales para posicionar el vehículo en Santiago Centro. Al realizar un "match" específico, se confirmó que las piezas faltantes y los daños del automóvil hallado concordaban exactamente con los indicios recogidos en la escena del crimen.
A pesar de que el detenido contaba con su licencia de conducir y los documentos del vehículo al día, la investigación reveló que el hombre posee antecedentes previos por conducción en estado de ebriedad. Debido a esto, y aunque habían transcurrido tres días desde el hecho, se le realizaron pruebas de alcoholemia y un narcotest para determinar si mantenía rastros de sustancias ilegales en su organismo al momento de la detención.
En relación con su declaración, trascendió que el individuo reconoció haber estado al volante del automóvil durante el accidente. No obstante, el sujeto habría afirmado que, en el instante del impacto, pensó que había atropellado a una mascota y no a una persona. Esta versión deberá ser analizada y corroborada por el Ministerio Público durante la audiencia de control de detención, la cual quedó programada para este jueves.
Finalmente, las autoridades aclararon una controversia surgida inicialmente cuando, basándose en imágenes proporcionadas por la Municipalidad de Providencia, se indagó la responsabilidad de un vehículo propiedad de un ciudadano venezolano. Esta línea de investigación fue descartada rápidamente. El teniente coronel Bozo rechazó que esta situación hubiera retrasado la captura del responsable, explicando que el proceso de análisis de cámaras es lento y se realiza "cuadro a cuadro". Añadió que, al no contar inicialmente con una patente identificada, el seguimiento se volvió más complejo, pero que el equipo trabajó constantemente afirmando y descartando información hasta llegar al verdadero culpable.






