La agenda institucional de la masonería en Chile ha registrado una intensa actividad durante la presente semana, destacando un encuentro clave entre el Gran Maestro de los masones, Juan Eduardo Urrutia, y el Presidente de la República, José Antonio Kast. En dicha reunión, que contó también con la presencia del ministro de Agricultura y miembro de la orden, Jaime Campos, se abordaron temas fundamentales para la estabilidad del país y la relación entre la institución masónica y el Ejecutivo.
Uno de los puntos centrales de la cita fue la invitación formal extendida al Mandatario para asistir al encuentro Fraternitas, programado para el próximo sábado 5 de septiembre. Según señaló Urrutia, el encuentro con el Presidente fue calificado como "muy positivo", manifestando que existía el deseo de reunirse hace tiempo para conversar sobre materias de interés mutuo, especialmente en lo referido a la consolidación de una buena institucionalidad. El Gran Maestro expresó su optimismo respecto a la asistencia del Presidente al evento, subrayando que el lema de la masonería coincide con la dirección actual del gobierno en cuanto a la generación de una mayor unidad y la aplicación de la solidaridad ante las contingencias diarias para fomentar el crecimiento nacional.
En relación con la gestión del Gobierno, Juan Eduardo Urrutia analizó el proceso de implementación de las políticas públicas desde que el Presidente Kast asumió el mando. Reconoció que el mandatario fue elegido por una amplia mayoría y que llegó al poder con un diagnóstico claro sobre las carencias del país, enfocándose en el control de la migración, la seguridad y la reactivación del crecimiento económico. No obstante, el Gran Maestro enfatizó que, si bien es natural que un gobierno quiera imprimir sus propios sellos, es fundamental armonizar las ideas de campaña con la realidad del ejercicio del poder a través del diálogo.
Urrutia subrayó que la masonería sustenta sus principios en el humanismo, la tolerancia, la fraternidad y, primordialmente, el diálogo. Estos valores, según explicó, deben aplicarse estrictamente en los ambientes políticos, especialmente en un contexto de alta polarización. Advirtió que intentar implementar sellos gubernamentales sin una conversación previa resulta complicado y puede generar fricciones innecesarias. En este sentido, aunque coincidió en que la necesidad de mayor seguridad en el país es indudable, hizo hincapié en que cualquier proceso destinado a eliminar las inseguridades debe construirse sobre la base del respeto y la protección de las libertades individuales.
Respecto a la agenda económica, el Gran Maestro reflexionó sobre la importancia de la dignidad humana como eje central de cualquier reforma. Mencionó específicamente la vivienda como un elemento fundamental, ya que la posesión de una propiedad digna impacta directamente en la estabilidad de la familia y, por ende, reduce las afectaciones sociales. Criticó la visión de reducir los cambios económicos a una simple baja de presupuesto, reiterando que el diálogo es trascendental para que las reformas sean efectivas.
Sobre la desigualdad, Urrutia reconoció que este tema suele dividir y polarizar la discusión pública. Sostuvo que, aunque son necesarios los ajustes en los procesos económicos para generar crecimiento, dichos cambios no deben favorecer exclusivamente a un sector en perjuicio de otro. Abogó por una armonía donde todos sientan los beneficios del cambio, vinculando la justicia social con el crecimiento económico y la igualdad.
En cuanto a la seguridad, el líder masón admitió que es una agenda complicada de liderar debido a que las fuerzas que generan violencia son cada día más potentes, describiéndolo como un fenómeno global y no solo nacional. Sin embargo, ante las críticas sobre el manejo gubernamental y el riesgo de restringir libertades, Urrutia señaló que el país se encuentra en un proceso de diálogo, aunque reconoció que la oposición ha manifestado su descontento, lo que podría indicar que dicho diálogo aún no se ha consolidado plenamente.
Cuestionado sobre la posibilidad de que el Gobierno esté imponiendo sus mayorías en el Congreso Nacional, Urrutia advirtió que utilizar la fuerza de las mayorías para imponer cambios puede resultar perjudicial para el desarrollo político, ya que debilita y afecta a los sectores que no comparten las mismas creencias políticas. No obstante, descartó la calificación del Gobierno como "iliberal", describiendo este término como una "cuña" social utilizada por quienes no están de acuerdo con ciertas políticas, afirmando que, en su visión, la democracia fluye en toda su dimensión.
Finalmente, el Gran Maestro señaló que ha echado de menos un mayor énfasis en la educación por parte del Gobierno, área que es prioritaria para la masonería y que constituye el eje de "sabiduría" en el evento Fraternitas. El encuentro del 5 de septiembre estará marcado por el lema "unidad, solidaridad, progreso", con un llamado urgente a fortalecer el humanismo frente a un mundo convulso, marcado por guerras e intolerancias, y ante la tendencia de implementar políticas de "mano dura" que, a juicio de la institución, podrían quebrantar la sociedad.






