La historia entre Moria Casán y Luis Vadalá, una de las parejas más mediáticas de los años 90, ha vuelto a cobrar relevancia debido a la serie biográfica sobre la actriz y conductora producida por Netflix. La representación de Vadalá en la ficción ha generado tensiones actuales, específicamente a través de Ingrid Vadalá, hija del hombre del primer matrimonio de Luis. Ingrid ha manifestado su intención de iniciar acciones legales contra la productora y la plataforma de streaming, argumentando que la imagen proyectada de su padre no se corresponde con el hombre educado y respetuoso que ella conoció, considerando que la ficción lo deja en una posición desfavorable.
El vínculo entre ambos comenzó en 1990, en un momento en que Moria Casán ya se había consolidado como una figura central del espectáculo argentino y acababa de separarse de Mario Castiglione. Luis Vadalá, por el contrario, se desempeñaba como mecánico en un taller de barrio. Lo que inició como un flirteo evolucionó rápidamente en una relación que transformó la vida de Vadalá. Aunque se movía con soltura en el ambiente, siempre quedó bajo la sombra de la diva, quien fue su puerta de entrada a la fama, la televisión y los negocios. Vadalá abandonó su oficio habitual para integrarse al mundo del espectáculo, participando como invitado en programas y colaborando en la producción de algunas obras.
Pocos meses después de conocerse, la pareja contrajo matrimonio en Miami. Durante una década, mantuvieron una imagen de unidad y construyeron una familia ensamblada que incluía a Sofía Gala Castiglione y a Ingrid Vadalá. Además del vínculo sentimental, establecieron una sociedad comercial cuyo proyecto más emblemático fue Playa Franka. Inaugurado el 10 de enero de 1994 en Playa Dorada, Mar Chiquita, el balneario nació de una idea de Moria, quien buscaba crear un espacio donde las mujeres pudieran tomar sol en topless, promoviendo la libertad corporal y la ruptura de prejuicios.
Playa Franka se convirtió en un fenómeno nacional, impulsado por la promoción de Casán, quien realizaba el ritual de cortar los corpiños a modelos y vedettes. Mientras Moria era la cara pública, Vadalá gestionaba la parte ejecutiva y los trámites. Sin embargo, el éxito mediático no se tradujo en rentabilidad económica. Tras enfrentar problemas financieros y legales, y luego de que un temporal en 1997 destruyera gran parte de la infraestructura, el emprendimiento cerró definitivamente.
El desgaste de la relación se hizo evidente hacia finales de la década del 90. La crisis privada estalló públicamente en 2001, durante una entrevista en el programa de Susana Giménez. En aquel encuentro, asistiendo ambos con sus abogados y bajo un acuerdo firmado para poder hablar el uno del otro, salieron a la luz acusaciones de infidelidad y consumo de drogas. Moria Casán relató con dureza que Vadalá había llevado a su entonces pareja actual a una casa alquilada por ella en Punta del Este, utilizándola incluso para dormir en su cama.
Durante la discusión, Casán cuestionó la capacidad económica y profesional de Vadalá, afirmando que le había dado las llaves de su caja de seguridad y que él, por ineptitud, la había dejado vacía, haciéndola perder millones de dólares. "Cuando te conocí, no tenías plata ni para un taxi... eras un mecánico que quería irse del país y yo te ayudé a crecer", sentenció la actriz frente a las cámaras. Vadalá, por su parte, intentó justificar sus acciones alegando que se sentía solo y que su intención había sido cuidar a Moria.
Tras la separación definitiva en 2001, Vadalá inició una nueva etapa personal junto a Noelia, maquilladora de "La noche de Moria", con quien tuvo un hijo llamado Ramiro. En años posteriores, manifestó que ser identificado únicamente como "la pareja de Moria" había condicionado su privacidad y sus proyectos personales. Intentó rehacer su vida económica a través de diversos emprendimientos, como un lavadero de autos y una panadería. También participó en Gran Hermano Famosos en 2007, aunque debió abandonar el programa por problemas de salud, e intentó producir la obra "Fiestísima" en Mar del Plata en 2014, proyecto que resultó en un fracaso financiero.
El conflicto legal entre ambos persistió durante años. Vadalá reveló en 2014 que Moria había iniciado un juicio que se extendía por más de una década, buscando imponerle una especie de "bozal legal" para prohibirle hablar de ella, una instancia que él consideraba inexistente en la ley argentina.
Luis Vadalá falleció en julio de 2023, a los 69 años, luego de estar internado en el Hospital Británico. Al momento de su muerte, la relación con Moria Casán era inexistente desde hacía muchos años. Ante la noticia del fallecimiento, la diva evitó hacer declaraciones profundas sobre el duelo, limitándose a señalar: “Yo estoy viva”. Anteriormente, se había referido a esa etapa de su vida afirmando que, si bien la pasó bien en su momento, no sufrió por la separación ni se castigó por haber compartido esos diez años con él.





