Una impactante noticia ha conmocionado a la comunidad de San Joaquín, al sur de Santiago de Chile, luego de que una adolescente de apenas 14 años fuera detenida tras confesar el asesinato de su propia madre, una mujer de 48 años. El hecho, calificado preliminarmente como un parricidio, ocurrió en el interior del departamento que ambas compartían, desencadenando una investigación judicial para determinar los motivos que llevaron a la menor a cometer semejante acto.
Los hechos se remontan al mediodía del pasado domingo. Según los primeros antecedentes recopilados por las autoridades, la madre y la hija se encontraban solas en su domicilio, ubicado en el piso 13 de un edificio situado en la intersección de las calles Vicuña Mackenna y Celia Solar. En ese contexto, se habría originado una discusión entre ambas, la cual escaló rápidamente hasta llegar a la agresión física. De acuerdo con el relato entregado por la propia adolescente, utilizó un martillo para atacar a su progenitora, provocándole múltiples lesiones contusas que, debido a su gravedad, terminaron causándole la muerte.
Tras la agresión, se registró una secuencia de hechos que ha llamado la atención de los investigadores por su frialdad. Según la declaración de la joven, inmediatamente después del ataque, salió del departamento en compañía de su padre. Horas más tarde, la adolescente regresó al inmueble, momento en el cual relató haber encontrado a su madre tendida en el suelo y sin signos vitales.
Lejos de dar aviso inmediato a los servicios de emergencia o a las autoridades, la menor tomó la decisión de cubrir el cuerpo de la víctima con una sábana. Posteriormente, permaneció durante toda la noche en el departamento junto al cadáver de su madre, sin informar a nadie sobre lo sucedido hasta el día siguiente.
La jornada del lunes comenzó con una aparente normalidad para la joven. Durante la mañana, la adolescente salió del domicilio y asistió a su establecimiento educacional, cumpliendo con sus actividades escolares como cualquier otro día. No fue sino hasta la tarde de ese mismo lunes cuando la situación cambió, momento en el cual la menor decidió presentarse voluntariamente en la 3ª Comisaría de Santiago. Una vez allí, confesó ante los funcionarios policiales los detalles del crimen cometido el domingo.
A raíz de esta confesión, la adolescente quedó detenida bajo la presunta responsabilidad en el homicidio de su madre. El caso fue derivado inmediatamente a la Brigada de Homicidios Sur de la Policía de Investigaciones (PDI), unidad encargada de liderar las diligencias judiciales. En un trabajo coordinado con el Laboratorio de Criminalística, los peritos se trasladaron al departamento del piso 13 para levantar evidencia forense y tomar las declaraciones pertinentes.
Los resultados de las pericias técnicas constataron que la víctima presentaba diversas heridas provocadas por un elemento contundente, lo cual es plenamente coherente con el relato entregado por la adolescente sobre el uso del martillo. Esta coincidencia entre la evidencia física y la confesión ha permitido a los investigadores avanzar en la reconstrucción de la secuencia del homicidio.
Actualmente, la PDI se enfoca en desentrañar el móvil del crimen. Los investigadores buscan determinar con exactitud qué fue lo que desencadenó la discusión entre madre e hija y cuáles fueron las circunstancias específicas que derivaron en el ataque mortal. Asimismo, la policía analiza si la adolescente pudo haber sido víctima de vulneraciones de derechos previas y si existió algún tipo de intervención o influencia de terceras personas en este trágico suceso.






