Bolivia enfrenta una situación climática compleja tras el registro de nevadas inusuales que han impactado severamente a seis de sus nueve departamentos.
De acuerdo con los reportes oficiales de la Defesa Civil, este fenómeno meteorológico ha dejado a más de 20 mil familias desabrigadas. Por su parte, el gobierno ha informado que el alcance de las afectaciones es aún mayor, señalando que más de 82 mil familias han sufrido las consecuencias directas de la nieve en sus respectivas regiones.
El mal tiempo afectó con mayor intensidad a los departamentos de Potosí, ubicado al sudoeste, y Oruro, en el oeste del país. Ante la gravedad de la situación, las autoridades locales anunciaron la suspensión de las actividades escolares el pasado lunes 24.
En la ciudad de La Paz, la infraestructura de transporte se vio comprometida, provocando la paralización temporal de las operaciones tanto en el aeropuerto como en los terminales rodoviarios. Al mismo tiempo, el descenso de las temperaturas se extendió hacia Cochabamba, en el centro del país, así como hacia Chuquisaca, al sudoeste, y Tarija, en el sur.
La emergencia no se limita únicamente a las nevadas. La Defesa Civil ha alertado que en La Paz, Potosí y Cochabamba también se han registrado fuertes lluvias e inundaciones. Estos eventos climáticos adicionales han dejado a más de 2 mil familias sin hogar, sumándose a la crisis habitacional provocada por el frío extremo.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución del clima en los departamentos afectados para coordinar la asistencia a las miles de familias damnificadas en el territorio boliviano.
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