Minutos después de las 21.30, la pantalla de Telefe fue testigo del inicio de una nueva edición de Popstars, el reality que busca descubrir el próximo fenómeno musical de Argentina. El programa comenzó con una emotiva introducción a cargo de la voz en off de su conductor, Nico Vázquez, quien dio la bienvenida a aspirantes provenientes de diversos rincones del país y de múltiples naciones, subrayando que aquel día las ilusiones de las participantes dejaban de ser un deseo para transformarse en una oportunidad real. Las palabras fueron acompañadas por imágenes de las miles de jóvenes que asistieron a la convocatoria masiva.
El proceso de selección, según detalló Vázquez, comenzó meses atrás con la recepción de miles de videos enviados por chicas interesadas en formar parte del certamen. Durante el primer segmento, se mostró al jurado analizando minuciosamente este material audiovisual para evaluar estilos, virtudes y errores de las inscriptas. De un total de más de diez mil solicitudes recibidas a través del casting virtual, el equipo de producción realizó una primera selección de tres mil nombres, quienes fueron convocados para avanzar a la segunda etapa presencial en el Parque Roca.
El despliegue en el estadio fue masivo. Las concursantes, que llegaron desde todas las provincias argentinas y algunos países como Nueva Zelanda, México y Paraguay, fueron recibidas con un número asignado mientras se despedían de sus familias. La voz del conductor describió el ambiente como una experiencia alucinante para jóvenes que habían pasado horas ensayando canciones y bailes frente al espejo, esperando el momento de demostrar su talento ante los especialistas.
Nico Vázquez subió al escenario para saludar formalmente a las tres mil presentes, destacando la energía y la ansiedad del grupo. En su discurso, el conductor recordó que, de las más de quince mil personas que se anotaron inicialmente, solo tres mil lograron llegar a esa instancia, instándolas a prepararse para el sueño de convertirse en una Popstar de la República Argentina.
El equipo encargado de evaluar el talento estuvo compuesto por un panel de especialistas y figuras reconocidas. El jurado estuvo presidido por Charlie García, acompañado por Nicki Nicole y Ángela Torres. Asimismo, el equipo contó con el respaldo técnico del productor musical Fernando López Rossi, la directora vocal Vir Módica y la directora coreográfica Analía González. A este grupo se sumó Martín Cirio, quien asumió el rol de coach espiritual. Cirio, quien compartió que participó en un casting de una edición antigua del show interpretando “Avanti morocha”, buscó tomar revancha cantando un tema de Cristina Aguilera junto a las aspirantes, definiéndose a sí mismo como la “amiga de fierro” que brindaría apoyo emocional a quienes se sintieran mal durante el proceso.
La evaluación se organizó en distintas zonas destinadas específicamente al canto y al baile, debido al volumen de asistentes. Mientras las cámaras capturaban los testimonios de las jóvenes que se jugaban su futuro artístico, las participantes formaban filas para entonar piezas musicales frente al micrófono. Los jurados recorrieron el lugar interactuando con las chicas, mientras Martín Cirio trabajaba en descontracturar los nervios predominantes en el ambiente. El episodio culminó cuando Nico Vázquez subió nuevamente al escenario para leer los números de aquellas participantes que lograron avanzar de etapa.
Desde una perspectiva de formato, el debut de Popstars marcó el retorno de un estilo de reality que se había ausentado de la televisión, diferenciándose de propuestas actuales como La Voz. El programa se presenta como un ciclo pregrabado, donde extensas horas de material crudo son sometidas a una edición exhaustiva para condensar la acción en un episodio de poco menos de una hora. Esta tercera edición sigue los pasos de las temporadas emitidas en 2001 y 2002, encaminándose hacia sus etapas más críticas.
En cuanto al desempeño, tanto Nico Vázquez como Ángela Torres y el resto del jurado mostraron solvencia en sus roles. No obstante, Martín Cirio fue señalado como la mayor sorpresa por su capacidad de generar complicidad y risas con las participantes, trasladando la frescura de sus transmisiones de streaming a la pantalla televisiva. El estreno alcanzó un rating que osciló entre los diez y once puntos, posicionando a Popstars con el objetivo de consolidarse como el principal reality de canto en la televisión argentina actual.




