El escenario de "Yo Soy" fue testigo del regreso de Renato Ramón, quien decidió retomar el desafío de interpretar a una de las figuras más icónicas de la música alternativa: Robert Smith. El participante ya había presentado este personaje durante la temporada pasada, pero su retorno en esta ocasión no fue casual, sino el resultado de una combinación de factores externos y sugerencias técnicas que buscaron elevar el nivel de su presentación.
La decisión de volver a encarnar al líder de The Cure estuvo motivada, en primera instancia, por el respaldo recibido a través de las redes sociales, donde el público manifestó su apoyo hacia su interpretación. A este impulso se sumó un comentario clave de Ricardo Morán, quien sugirió la posibilidad de trabajar en una versión más joven del artista. Tomando estas observaciones como hoja de ruta, Renato Ramón regresó al programa con una propuesta renovada y una determinación clara sobre sus objetivos en la competencia.
La ambición del concursante quedó plasmada en sus propias palabras, al asegurar que no tiene intenciones de abandonar el personaje hasta lograr su meta final. “No pienso soltarlo hasta pisar la noche de galas”, afirmó con firmeza, dejando claro que su compromiso con la imitación de Robert Smith es total y que busca la perfección técnica para alcanzar las instancias decisivas del certamen.
Para esta nueva presentación, Renato implementó los cambios sugeridos, llegando al escenario con una caracterización que reflejaba una etapa más joven del músico. Para demostrar su avance, eligió interpretar el tema "Friday I’m in Love", una canción que permitió evaluar tanto su capacidad vocal como su despliegue escénico bajo la nueva propuesta visual y actoral.
El jurado, compuesto por Jely Reátegui, Cachín y Ricardo Morán, analizó minuciosamente cada aspecto de la actuación. Jely Reátegui comenzó el análisis destacando la dedicación del participante, señalando que era evidente que Renato había estudiado los movimientos característicos del cantante. Sin embargo, la jurado fue enfática en que el camino hacia la imitación perfecta requiere más que una copia externa. En ese sentido, le pidió profundizar en la actuación interna, sugiriendo que los gestos deben surgir de manera más natural y orgánica, en lugar de parecer movimientos previamente ensayados.
Por su parte, Cachín centró su evaluación en el aspecto sonoro de la presentación. El jurado resaltó la evolución notable en el timbre de voz de Renato, observando que el sonido se acercaba cada vez más al tono original de Robert Smith. Para Cachín, el parecido vocal estaba progresando positivamente, lo que representaba un avance significativo respecto a sus presentaciones anteriores.
Finalmente, Ricardo Morán aportó su perspectiva técnica sobre la interpretación. Si bien reconoció el esfuerzo y la evolución, recomendó a Renato bajar la intensidad de la afectación en sus gestos. Según Morán, reducir la exageración en los movimientos permitiría que la interpretación se sintiera más orgánica y menos forzada, acercándolo así a una representación más fiel y natural del artista.
A pesar de las observaciones y las áreas de mejora señaladas por los tres jueces, hubo un consenso general sobre la evolución del participante. El jurado coincidió en que Renato Ramón ha sabido escuchar las críticas y aplicarlas para mejorar su desempeño artístico. Como resultado de este crecimiento, el concursante obtuvo los tres votos afirmativos.
Con el respaldo unánime del panel evaluador, Renato Ramón aseguró oficialmente su pase a la siguiente ronda de la competencia. El participante ahora deberá trabajar en las recomendaciones sobre la naturalidad de sus gestos y la profundidad de su actuación interna para seguir avanzando en su camino hacia la noche de galas, manteniendo viva la expectativa del público que lo sigue en redes sociales.






